Macri y la máquina del tiempo

El presidente protagonizó anoche un acto a puertas cerradas en la Plaza de la Música y aseguró que el domingo se define si la Argentina vuelve al pasado o viaja al futuro. Hoy cierra la campaña con Vidal y Rodríguez Larreta en Vicente López.

 jueves, 8-agosto-2019

El presidente volvió a la provincia para fidelizar votantes y pedir que sigan creyendo en la promesa de lo que viene.


Mauricio Macri pasó anoche por Córdoba, se reconoció hijo adoptivo de la provincia y atribuyó a sus votantes locales la responsabilidad de su triunfo en 2015 y la arenga que lo sigue acompañando como lema de campaña: el inefable “sí se puede”.

A puertas cerradas, en la Plaza de la Música y con una primera fila de asistencia perfecta con candidatos y funcionarios afines, el presidente dio un discurso de apenas 10 minutos, centrado en potenciar los miedos al pasado y reforzar la promesa de futuro, sin mencionar demasiado el presente continuo de crisis, recesión, desempleo y endeudamiento en el que transcurre su gestión. “La Argentina que queremos está en el futuro y no en el pasado. Juntos somos imparables. ¡Vamos, Córdoba; vamos, Argentina!”, agitó.

Poco antes, Mario Negri se encargó de la presentación del precandidato y subrayó que la de ayer fue la 21° visita de Macri a la provincia, no sin antes recordar que Cristina Fernández solo había ido cuatro veces durante sus ocho años de mandato, en un tono casi de reproche. Luis Juez lo había precedido, también con otras referencias al acto multitudinario del Frente de Todos en Rosario: “acá no hay ningún ‘bondi’. No olfateen que tampoco hay ‘chori’. Todos los que estamos acá vinimos por convicción. El cambio es un millón de pequeños pasos. En este Gobierno nacional nadie roba y nadie es un bandido. Nos equivocamos y admitimos los errores”, aseguró, aunque sin aclarar de cuáles errores se estaban haciendo cargo los funcionarios nacionales.

“Qué lindo estar de vuelta acá, por favor. Estoy feliz de estar en esta provincia que es el corazón de la Argentina. Ya soy cordobés por adopción y con el cuartetazo me defiendo”, dijo Macri en el comienzo de su discurso. Luego agradeció por el triunfo que lo convirtió en presidente por el voto mayoritario de los cordobeses y pidió que vuelvan a elegirlo el domingo, aunque sin aportar mayores motivos que una confianza sin argumentos ni explicaciones. “El último año fue difícil, pero ustedes estuvieron y apoyaron, así que gracias de corazón”, dijo. “Córdoba tiene mucho para dar, pero para que esos sueños no se frenen tenemos que seguir en este camino. Tenemos que seguir venciendo el cinismo, la resignación y la desidia. Tenemos que poner el Estado al servicio de la gente y no de la política”, propuso.