Más desempleo, más precariedad y más búsqueda de trabajo

El desempleo aumentó casi un punto porcentual porque más gente salió a buscar trabajo para contrarrestar la caída de los ingresos. Hay 250 mil nuevos desocupados. Los empleos creados corresponden mayoritariamente a cuentapropistas y asalariados en negro, lo que habla de un crecimiento de la precarización laboral.

 viernes, 21-septiembre-2018

El cierre de empresas y la recesión hizo caer el trabajo privado y formal.


La desocupación pasó del 8,7% al 9,6% entre el segundo trimestre de 2017 y el segundo trimestre de 2018, y se acerca a los dos dígitos, según datos oficiales del Indec. Hay 250 mil desocupados nuevos, aproximadamente, y ahora llegan a 1.900.000 las personas que están sin trabajo y a 2.100.000 las subocupadas. Se trata del peor índice de desempleo en los últimos diez años.

Sin embargo, el empleo se expandió en unos 400 mil puestos, pero son casi íntegramente empleo asalariado en negro y, sobre todo, cuentapropismo. “En consecuencia, el mercado laboral hoy es más precario. En el segundo trimestre de 2017, de cada 100 trabajadores, 50 eran asalariados en blanco. Un año más tarde, esa cifra cayó a 49”, señaló el sociólogo Daniel Schteingart -vía Twiter.-en una larga explicación sobre el mercado laboral en el período analizado.

“Los próximos trimestres serán peores”, adelantó el columnista económico del programa Tarde para Nada, porque el desempleo fue aumentando a medida que avanzaba el segundo trimestre. Abril fue un mes “más o menos pasable”, en mayo se vió el efecto de la primera corrida del dólar y junio “ya fue malo”, puntualizó Schteingart.

Aumentó el desempleo (pese a que aumentaron los empleos precarios) porque aumentó la tasa de actividad. Es decir, más personas salieron a buscar trabajo y (lo hayan conseguido o no, y la mayoría no lo consiguió) pasaron de inactivos a activos. El sociólogo remarcó que “el aumento de la tasa de actividad se explica mayormente por las mujeres de 30-64 años. Algunas de ellas consiguieron empleo (mayormente precario) y otras no (pasando de ser inactivas a ser desocupadas)”.

“Mi impresión es que, ante ingresos familiares que alcanzan menos, se busca conseguir fuentes nuevas de ingreso para llegar mejor a fin de mes”, analizó.

Problema de tasas

Schteingart remarcó que la ampliación del empleo se traduce en que aumentó la tasa empleo (ocupados cada 100 habientes) del 41,5% al 41,9%, siempre en el período analizado.

Un desocupado es aquella persona que no trabaja pero busca empleo. “Un niño no es desocupado, sino inactivo (no trabaja, pero no busca empleo). Entonces, la población puede dividirse en tres partes: ocupados, desocupados e inactivos”, indicó Schteingart.

“La suba del desempleo se explica por la suba de la tasa de actividad, que pasó del 45,4% al 46,4%.”, agregó. ¿Qué es la tasa de actividad? La cantidad de activos (ocupados y desocupados) cada 100 habitantes. “Es decir, había inactivos (personas que no trabajaban ni buscaban empleo) que ahora buscan empleo. Algunos lo consiguen (y por eso subió la tasa de empleo) pero muchos no lo consiguen (y por eso sube la de desempleo a la par)”, finalizó.