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Matar por la espalda

A pesar de que en diciembre pasado el gobierno nacional puso fin a la doctrina Chocobar que autorizaba a las fuerzas de seguridad a realizar disparos letales ante cualquier “peligro inminente”, Córdoba continúa en una fase anterior. En la madrugada de ayer, el adolescente Valentino Blas Correa fue asesinado por la espalda por la policía y, según Correpi, es la quinta víctima de gatillo fácil desde que comenzó la cuarentena.

 Jueves, 6-agosto-2020

Dos efectivos policiales quedaron detenidos y están imputados por "homicidio calificado agravado" luego del disparo que terminó con la vida del joven Valentino Blas Correa.


Asesinar por la espalda no sólo habla de la nula posibilidad de defensa que tuvo la víctima, sino también del abuso de poder que ejerció el victimario. El 24 de diciembre pasado, el gobierno nacional derogó el protocolo de uso de armas de fuego – impulsado por la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich- que habilitaba a los miembros de la fuerza de seguridad a realizar disparos letales ante cualquier “peligro inminente” y a hacerlo, incluso, por la espalda. Sin embargo, Córdoba parece continuar en una etapa anterior.

En la madrugada de ayer, el adolescente Valentino Blas Correa fue asesinado por la espalda cuando recibió uno de los varios disparos que efectuaron policías contra el Fiat Argo en donde viajaba el joven junto a cuatro amigos más. Más allá de algunos datos que aparecieron y que son recurrentes en estos casos de violencia institucional (habían intentado evitar un control policial, se dieron a la fuga, iban a alta velocidad, etc), lo cierto es que tanto el secretario de la Fiscalía, Gabriel Prunotto, como el Comisario mayor Gonzalo Cumplido, confirmaron que fue el personal policial quien realizó varios disparos – de los cuales cinco impactaron en el automóvil y uno en el cuerpo de Valentino– motivo por el cual hoy quedaron detenidos los oficiales Javier Alarcón y Lucas Gómez, imputados por “homicidio calificado agravado”.

Con el agregado de que apareció un arma sospechosa – que podría ser “plantada” – y que se limpió toda la escena, el abogado de la familia, Alejandro Pérez Moreno, habló de una “acción criminal” dado que la situación no representaba ningún riesgo para los agentes policiales y consideró que se trató de un “exceso grave” por el abuso funcional del arma reglamentaria, además de que no permitieron que Valentino llegara hasta un centro de salud para salvar su vida. “A mi hijo lo acribillaron”, sostuvo la madre del joven. “Los chicos no tienen dudas que los disparos venían de la policía”, precisó Florencia, hermana del conductor del auto.

Según la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) es la quinta persona asesinada en Córdoba por gatillo fácil desde que comenzó la cuarentena. Especialistas en DDHH hablan de que, producto de las medidas de control durante el aislamiento en el marco de la pandemia, hay nuevos sectores (medios y altos) que se están viendo amenazados por las fuerzas de seguridad, con una cierta continuidad en las prácticas de hostigamiento policial “tradicional” y la aparición de “nuevas interacciones” policiales vinculadas al control de documentación o restricción de circulación.