Mazazo a las indemnizaciones por accidentes laborales

El Gobierno bajó las indemnizaciones por accidentes de trabajo, al modificar mediante un decreto el cálculo del valor del ingreso base. El texto asegura que hay “incrementos desmedidos” en las indemnizaciones que “son perjudiciales” para las aseguradoras y que la norma, tal como estaba, fomentaba la litigiosidad.

 lunes, 30-septiembre-2019

Hace solo una semana, José Bulacio falleció tras el derrumbe en una obra en Ezeiza. Hoy, el Gobierno baja las indemnizaciones por accidentes laborales.


A menos de una semana de la muerte de un trabajador en las obras del aeropuerto de Ezeiza, el Gobierno publicó un increíble decreto que reduce las indemnizaciones por accidentes laborales al modificar el cálculo del ingreso base sobre el cual se establecerá la indemnización. El decreto 669/2019 arbitra abiertamente a favor de las aseguradoras y en contra de los trabajadores.

La nueva norma sustituye la tasa de interés anual promedio del Banco Nación para calcular la actualización de las indemnizaciones, y la reemplaza por la tasa de variación de las Remuneraciones Imponibles Promedio de los Trabajadores Estables (índice RIPTE). Esto da como resultado un monto más bajo que con la fórmula anterior.

El eje de los considerandos del decreto es la evolución de las variables macroeconómicas –o sea, las consecuencias del desastre económico que el propio gobierno generó-, y el texto argumenta que la indemnización tal como se calculaba “ha llevado a desnaturalizar los derechos de los trabajadores”. O sea: el Gobierno dice que baja las indemnizaciones de los trabajadores para apuntalar los derechos de los mismos. Además, sostiene que el cálculo que utiliza la tasa del Banco Nación “fomenta la litigiosidad”.

“El rendimiento financiero de los activos de la industria aseguradora es del orden del 42 % promedio”, indica el decreto, mientras que “la tasa de interés vigente para las indemnizaciones por contingencias previstas en la Ley N° 24.557 y sus modificaciones, asciende a niveles cercanos al 90 %”. Evidentemente, el aprovechamiento de los rendimientos financieros solo está reservado para los especuladores y no para las indemnizaciones laborales.

Por último, apunta que existen “incrementos desmedidos de las potenciales indemnizaciones” en comparación con “los rendimientos financieros de los activos con los que las aseguradoras respaldan esos compromisos” y que “son perjudiciales para la necesaria solvencia del sistema”.

Esta semana, fue noticia la muerte de José Bulacio, el obrero muerto en el aeropuerto de Ezeiza tras un derrumbe, en medio de denuncias de que las obras fueron apuradas por el calendario electoral. Además, se reavivó el reclamo por la muerte de Mauricio Segura, en noviembre de 2018, que falleció en un pozo petrolero de Vaca Muerta, donde lo enviaron sin la capacitación suficiente. En Vaca Muerta, ya murieron ocho operarios. En ese contexto, el Gobierno reduce las indemnizaciones por accidentes laborales.