Misión: abortar el paro

El gobierno convocó a los empresarios y a la CGT para evaluar medidas que ayuden a paliar la incontrolable crisis económica, el atraso de los salarios, la baja de actividad y el consecuente aumento de la conflictividad. El objetivo concreto es desactivar el paro general de 36 horas con el que amenaza la central obrera.

 martes, 6-noviembre-2018

El ministro de Producción, Dante Sica, encabezará la reunión de hoy. Será a partir de las 13.


En Casa Rosada miran el calendario con preocupación. Saben que cuando se quite la hoja de noviembre vendrá la etapa de mayor conflictividad social del año: el mes de diciembre. Por eso, convocó a la CGT junto con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Unión Industrial Argentina (UIA) para dialogar sobre la preocupante situación por la que atraviesan todos los sectores.

La reunión tendrá un objetivo primordial: llegar a un principio de acuerdo o al menos encaminar las conversaciones para que la CGT desista de la idea de un paro general de 36 horas. Los sindicatos irán a la mesa con varios reclamos: un bono para compensar la pérdida de poder adquisitivo de este año; reapertura de paritarias para equilibrar los salarios con la inflación y la devaluación; establecer un pacto antidespidos (similar al que ya se hizo anteriormente y no se cumplió); y dejar fuera del cálculo de Ganancias al medio aguinaldo de diciembre.

El gobierno intentaría acordar el pago de un bono y espera con eso sofocar el paro. Sin embargo, desde el sindicalismo las señales no van en esa dirección: Roberto Fernández, secretario general de UTA y hombre propenso a dialogar con el gobierno, adelantó que apoyaría la medida. “Estoy de acuerdo con el paro general de 36 horas”, disparó en El Destape Radio.

Por su parte, también hay gran preocupación en las Pymes, que estarán representadas en la mesa de diálogo por la CAME. “La situación es de baja actividad, altas tasas de interés, cadenas de pagos muy estiradas y algunas hasta quebradas”, graficó el vocero de la entidad, Pedro Cascales. Según dijo, la postura va a ser ir a “escuchar qué tiene para decir el gobierno”, ya que la CAME le entregó un documento con cinco temas centrales al ministro Dante Sica hace una semana: creación de una nueva ley Pyme, revisión del marco tributario, revisión de la cuestión del financiamiento, el elevado costo de la energía y fortalecimiento de la demanda.

Respecto a la posibilidad de pagar un bono, Cascales dijo entender el reclamo sindical y tener claro que de eso depende el mercado interno, pero expresó que “la cruda realidad es que las Pymes están con problemas para pagar los sueldos corrientes” y que “los tiempos cada vez se acortan más, ya que hay un reloj que nos corre en contra: la tasa de interés sumada a la baja de actividad, que conforman un doble corsé”.

Por su parte, los industriales, en la voz del presidente de la UIA, Miguel Acevedo, adelantaron que sería “oportuno” el pago de un bono a los trabajadores. “La recomposición salarial es un tema urticante”, admitió Acevedo, al tiempo que pidió lograr “un gran acuerdo”.