Moro en la costa

El juez Sergio Moro, que encarceló a Lula sin pruebas y por su “íntima convicción”, aceptó ser el ministro de Justicia de Brasil, luego de reunirse con Jair Bolsonaro. Prometió una “fuerte agenda anticorrupción”, acentuando el perfil que lo llevó de ser un juez del montón a este momento.

 jueves, 1-noviembre-2018

El juez Sergio Moro junto a Paulo Guedes, quien lo acercó al gabinete de Bolsonaro.


Bolsonaro lo había insinuado durante la campaña e incluso le había cursado informalmente la propuesta. Luego, esa propuesta se formalizó. Luego, la estudió. Luego, se reunieron. Y ahora lo anunciaron: Sergio Moro será el ministro de Justicia y de Seguridad Pública de Brasil cuando Bolsonaro se siente en el sillón del Palacio de Planalto.

“Después de una reunión personal, en la que discutimos políticas para el cargo, acepté honrado la invitación. Lo hice con cierto pesar pues tendré que abandonar 22 años de magistratura. Sin embargo, la perspectiva de implementar una fuerte agenda anticorrupción y anticrimen organizado, con respeto a la Constitución, la ley y los derechos, me llevaron a tomar esta decisión”, escribió Moro en un comunicado.

Moro, de 46 años, fue el juez que tuvo a su cargo la causa Lava Jato en Curitiba y desde que salió del anonimato buscó protagonismo en la escena pública, especialmente en lo vinculado con su persecución a Lula. El juez ordenó la detención sin pruebas del expresidente por un supuesto cobro de sobornos –un inmueble, concretamente- y argumentó que se basó en su “convicción”.

En concreto, el mismo juez que decidió la detención del candidato con mayor intención de voto de Brasil, será ahora ministro del candidato que ganó gracias a que Lula no estaba en condiciones de competir por la decisión del propio Moro. Una suerte de profecía autocumplida de la peor calaña.

El general Hamilton Mourao, vicepresidente electo, dijo que el responsable de contactar a Sergio Moro fue Paulo Guedes, el hombre del ala dura bolsonarista que tendrá a su cargo el Ministerio de Hacienda y, por ende, el plan de ajustes y privatizaciones que ya se anunciaron. Desde la oposición, llovieron las críticas, no sólo del PT sino de otros sectores. Ciro Gomes, quien se presentó como candidato del PDT, dijo que Moro es “una aberración con toga”.