Mucha actuación, poco anuncio y nada de autocrítica

El presidente dio un mensaje de 25 minutos. Justificó la crisis diciendo que "se desataron todas las tormentas juntas". De los cambios, sólo dijo que reducirá la cantidad de ministerios a la mitad y que los exportadores deberán aportar porque estamos "en una emergencia". "La pobreza va a aumentar", admitió.

 lunes, 3-septiembre-2018

Realidad paralela. Macri anuncia lo que no existe y habla como si fuera un comentarista.


Exactamente una hora y quince minutos después de lo anunciado, Mauricio Macri apareció en las pantallas y radios de todo el país para dar un mensaje –grabado- que duró 25 minutos. Sin anuncios concretos, el presidente volvió a insistir con las ya célebres “tormentas” para justificar la crisis y ubicó a la causa de las fotocopias como uno de esos obstáculos que debe enfrentar el gobierno. Confirmó que la cantidad de ministerios se reducirá a la mitad: “Voy a compactar mi equipo”. Y adelantó que quienes exportan van a tener que pagar mayores cargas impositivas –retenciones- ya que “estamos en emergencia y necesitamos de su aporte”.

El presidente arrancó su mensaje destacando la importancia de lo que llamó “los tres consensos básicos”: por un lado, “avanzar hacia un equilibrio de las cuentas públicas”; en segundo lugar, Macri dijo que hay que “poner al trabajo formal y de calidad como eje del camino e desarrollo”; por último, pidió “construir un Estado sin corrupción”.

Sin hacer ninguna autocrítica y con una gestualidad sobreactuada, Macri dijo que “en estos meses se desataron todas las tomentas juntas” y aseguró que “no podemos seguir viviendo por encima de nuestras posibilidades”. Es más: el presidente dijo que esta crisis “pudo haber pasado en enero de 2016” pero que eso no sucedió gracias a “la euforia que generamos con el cambio y a haber frenado el camino que nos llevaba a ser Venezuela”. Culpó de los problemas a la sequía y al gobierno anterior por “una mala política por la cual importamos petróleo”, se escudó en los cambios de las tasas de interés en Estados Unidos y la guerra comercial entre ese país y China.

“Cuando pensamos que se habían despejado todas las dudas de nuestra capacidad para cruzar al otro lado del rio, pasaron cosas”, repitió Macri, rememorando una de sus frases más recordadas. En ese tramo del mensaje, a la lista de las excusas le sumó la situación en Turquía y en Brasil y “el escándalo de los cuadernos”.

Respecto a la situación económica, el presidente confesó: “Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar”. Por eso, añadió, va a haber un refuerzo en septiembre y diciembre para beneficiarios de AUH y refuerzo de programas alimentarios “Para garantizar la disponibilidad de alimentos en comedores y merenderos”.



“Me encantaría que ustedes tengan todo lo que necesitan. ¿Creen que me hace feliz contar toda esta realidad? ¿Creen que me hace feliz no darle los recursos a la gente que más lo necesita? ¿Quién puede pensar que a mí no me gustaría pagarles a los profesores universitarios todo lo que piden?”, se preguntó Macri.

El mandatario sostuvo que “esta crisis no es una más, tiene que ser la última” y que estos fueron “los peores cinco meses de mi vida después de mi secuestro”. Con muchas reminiscencias del discurso de 2015, también echó mano al viejo concepto de “Campaña del miedo”: “Aquellos que se oponen al cambio pronostican el caos para generarnos miedo”. Y se reservó para el final un tramo una apología de alta violencia política e impropio de los que venían “a cerrar la grieta”: les pidió a sus seguidores “enfrentar a los que se resisten al cambio”. “La última palabra la tenemos nosotros: los argentinos que estamos hartos de un pasado que no debe volver”, finalizó Macri.

Preanuncio de retenciones

Macri dio pistas sobre uno de los anuncios que generará mayor malestar en su masa de votantes: la vuelta de las retenciones. “Vamos a pedirles a aquellos que tienen más capacidad para contribuir: me refiero a los que exportan en Argentina”, aseguró. “Sabemos que es un impuesto malo, malísimo, que va en contra de lo que queremos fomentar, pero les tengo que pedir que entiendan que es una emergencia y necesitamos de su aporte”, cerró Macri.