“Muchos creen en las fake news y terminan atentando contra su propia salud”

A pocos días de la irrupción de la pandemia en nuestro país, científicos de Conicet conformaron un equipo para combatir la circulación de noticias falsas sobre la covid. Leonardo Gualano, integrante del colectivo, sostuvo que el rol fundamental de la ciencia es alcanzar el fin de la pandemia lo antes posible a partir del trabajo a conciencia y la autovigilancia.

 Lunes, 26-julio-2021

La ciencia y la difusión de información verificada es fundamental para terminar lo antes posible con la pandemia.


A la circulación del virus de la covid se sumó, casi al mismo tiempo, la propagación de noticias falsas. En marzo del año pasado, comenzaron a difundirse una serie de fake news por medio de cadenas de Whatsapp, redes sociales y medios de comunicación. Quienes estaban atentos y actuaron con cierta astucia fueron un grupo de científicos de Conicet que detectaron, premonitoriamente, el advenimiento de la infodemia.

Ciencia Anti Fake News es el nombre del colectivo de científicos que, a través de su cuenta de Facebook, Twitter y la plataforma Confiar, se encargan de combatir las noticias falsas difundiendo información verificada.

“Somos 16 personas y colaboradores externos que nos organizamos por comisiones: una hace relevamiento de las principales fake news; otra se encarga de la búsqueda de información bibliográfica para dar respuestas con información chequeada; y la tercera comisión la traduce a un lenguaje más coloquial para que sea más comprensible al resto de la gente”, explicó a Al Revés Leonardo Gualano, ingeniero en agrobiotecnología y becario doctoral de Conicet.

“Generalmente son fake news, informaciones tergiversadas o titulares exagerados. Al principio los nodos temáticos tenían que ver con los cuidados básicos – “te podías tomar una bebida caliente y te curabas del coronavirus” -; luego aparecieron otros datos referido a los tratamientos ‘milagrosos’ – “tomar dióxido de cloro” -; y ahora están vinculados a las vacunas, su seguridad y eficacia”, detalló.

Material peligroso

El peligro que representa la desinformación y/o tergiversación en medio de la pandemia despierta la alarma en el mundo de la ciencia. “Mucha gente cree en estas fake news de buena fe o porque les llegó de alguien de mucha confianza. Lo más preocupante es que a veces terminan haciendo algo en contra de su propia salud o la de sus seres queridos”, manifestó.

En ese sentido, recordó que un profesional de la salud dijo en un programa televisivo en hora pico que las vacunas debían tener más de un 90% de efectividad para ser aprobadas. “Enseguida buscamos información bibliográfica y encontramos que la OMS exige un mínimo del 50% para atenuar las enfermedades. Además, algunas vacunas del calendario anual tiene efectividad alta y otras no tanto”, agregó el especialista.

Para Leonardo Gualano, el rol de la ciencia en este momento de la historia de la humanidad es fundamental. “La función es tratar de darle una fecha de finalización a la pandemia lo antes posible, trabajando muy a conciencia y haciendo una autovigilancia: no solamente buscando tratamientos seguros y efectivos, sino revisando los resultados que estamos teniendo y evaluando si conviene reformular ciertas cosas”, destacó.

“Diferir las dosis de las vacunas es el caso paradigmático. Luego de la aparición de las vacunas, se continuó haciendo un seguimiento. Se vio que algunas se podían diferir tres semanas y otras hasta 12 semanas”, por ejemplo. “Hay muchas cosas que se pueden ir ajustando y corrigiendo”, finalizó.