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Nada como ir juntos a precarizar

La nueva ordenanza de emergencia aprobada por el Concejo Deliberante tiene en alerta a los trabajadores de la Municipalidad de Córdoba. Hay gran malestar y angustia por el avance sobre los derechos y beneficios laborales de los empleados tal como viene sucediendo en la Provincia. La no renovación de contratos, el aumento de los monotributistas y becarios, y la posible quita horas ampliadas y bonificaciones del sueldo son algunas de las principales preocupaciones. Además señalan que intentan quebrar al SUOEM y que, con esta normativa, la Municipalidad perdería autonomía y pasaría a ser “una sucursal del gobierno provincial”.

 Lunes, 6-enero-2020

Gobierno Provincial y Municipal unidos en pos de la precarización laboral, la pérdida de autonomía de la ciudad y el quiebre del gremio de los municipales


Después de 16 años, la gestión Provincial y Municipal vuelven a coincidir en el color político, algo que se da en virtud de que el actual intendente Martín Llaryora acaba de “sumarse” a los – recién cumplidos – 20 años del PJ cordobés en el gobierno provincial. De acuerdo a la ordenanza de emergencia “casi total” – económica, financiera, administrativa y social – aprobada a fin de año, esta coincidencia no sólo va a ser partidaria sino también en cuanto – y fundamentalmente – a las políticas de precarización laboral que viene aplicando la gestión de Juan Schiaretti a nivel provincial. La polémica normativa establece la posibilidad de contratar monotributistas, becarios y pasantes; cobrar sumas no remunerativas – algo que los trabajadores consideran “pan para hoy, hambre para mañana” – y proponer un régimen de retiros voluntarios.

En este plan de enfrentar “el rojo” de las deudas del municipio, aparte de los ciudadanos que contribuirán con el pago de sus impuestos –el inmobiliario inmobiliario urbano se pagará con un aumento del 53% – serán los trabajadores municipales quienes hagan el mayor esfuerzo. Con mucho malestar y angustia, indicaron a este portal que les preocupa mucho la situación laboral de todos los empleados. En el caso de quienes forman parte de la planta permanente, denunciaron que el aumento salarial del 4,29% que debían cobrar en diciembre “lo dieron de baja con esta ordenanza”, pero a mediados de la semana pasada el SUOEM consiguió que se cobre. Por otro lado, argumentan que corren riesgo una serie de conquistas laborales que forman parte del sueldo, como son las prolongaciones, horas ampliadas y bonificaciones, que en algunos casos representaría perder aproximadamente 15 mil pesos de sus ingresos mensuales, un valor cercano a un alquiler. Remarcaron que la mayoría de los trabajadores son sostén de hogar, entendiendo que esto repercute de manera muy fuerte sobre la economía de esas familias cordobesas.

“Hay muchas personas a las cuales se les venció el contrato el 31 de diciembre de 2019 y todavía no hay novedades acerca de su continuidad”, remarcan los trabajadores. Según relatan, estas personas llevan muchos años trabajando en el municipio, e incluso “llevan adelante áreas”. Si bien reconocen que la gestión de Mestre no activó ningún mecanismo para regularizarlos, de la nueva administración no tienen “ni siquiera la palabra” de que van a dar continuidad a los contratos: ya cayeron más de 300. Por otro lado, respecto de los monotributistas y becarios, señalaron que son personas que trabajan “a la par de un empleado permanente” porque cumplen horarios y van todos los días. Estas figuras están contempladas – y acompañadas por otras nuevas – en el artículo 14 de la ordenanza en donde se faculta al municipio a “implementar programas destinados al fortalecimiento institucional” mediante pasantías, becas, trabajo comunitario, entre otras nuevas formas de explotación por parte del Estado.

Sumado a este tremendo contexto, los trabajadores agregaron que hubo presiones de algunos funcionarios a empleados y traslados compulsivos a otras áreas en Cultura, por ejemplo. En esta misma sintonía, la nueva Secretaria General de la Municipalidad, Verónica Bruera – funcionaria alineada con el PJ provincial – es la elegida para “ordenar” la planta e intervenir en las negociaciones con el gremio. Si bien desde el sindicato aseguran que, pese a las diferencias internas “están unidos”, la realidad indica que este año habrá elecciones, lo cual produce una cierta fragmentación. Este sería un marco propicio para que el Ejecutivo busque quebrar la resistencia del histórico gremio y así conseguir importar – sin tanto conflicto – la precarización laboral que viene aplicando la Provincia.

La Muni, una sucursal de la Provincia

En este afán de reducción de “costos y gastos públicos”, otra de las alarmas que se despertó entre los trabajadores es la intencionalidad de “unificar” el Estado Municipal con el Provincial. Más allá de que discursivamente esto es difundido como “trabajar en conjunto”, los empleados advierten que la Municipalidad perdería autonomía frente a la administración de Schiaretti, lo que significaría no sólo un atropello enorme a las funciones de los trabajadores municipales, sino que implicaría un “vaciamiento presupuestario, personal y conceptual”. De hecho, desde la Subsecretaría de Cultura denuncian la “desjerarquización” del área – que antes era Secretaría – y la consecuente disminución de presupuesto y políticas públicas culturales. “La situación es gravísima”, aseguraron.

En este marco, la municipalidad intentaría transpolar las modalidades de precarización laboral aplicadas desde hace años por el PJ provincial. “Entre el 30 y el 40% de los trabajadores de la Provincia son monotributistas”, señalaron. De hecho, aseguran que casi la totalidad de los empleados de la Secretaría de Equidad y Promoción del Empleo están contratados – paradójicamente – bajo esa modalidad. Además, señalaron que estas personas “cobran cuatro o cinco meses después”, quedando así los salarios muy por debajo de la inflación y de las devaluaciones que hubo.