Nada de sexo: el ‘bilardismo’ electoral de Carrió

La diputada chaqueña Elisa Carrió volvió con otro de sus derrapes legendarios. “No se hace el amor hasta el 27 de octubre”, dijo en un acto de campaña. Argumentó que es “para guardar energías” y dijo no querer ser votada “nunca más” ya que está “cansada de representarlos a ustedes que andan dormidos”. Calificó de “traidores” a los que llaman a cortar boleta.

 viernes, 18-octubre-2019

Elisa Carrió se despachó con frases increíbles. Horacio Rodríguez Larreta, sentado atrás, la miraba azorado.


En esta recta final de la campaña –más bien, una cuesta abajo- de Juntos por el Cambio se le dio cuerda libre a Elisa Carrió para que lance declaraciones a gusto y piacere. Así, la diputada deja un derrape histórico cada día. Esta vez fue en un acto en el Teatro Flores de Buenos Aires en el que era la principal oradora. “No voy a hablar de política porque meto la pata”, comenzó, aunque aclaró: “Meto la pata pero digo la verdad, soy inimputable”.

Insistió en que habla con Dios y que el supremo le contesta y que por eso la llaman “loca” y “bruja”. “Un día tuve que elegir entre creer en Dios y creer en Aníbal Fernández; y me pareció más racional creer en Dios”, completó. Luego, les dedicó un dardo directo a los intendentes bonaerenses que se despegaron de Macri y ya piden abiertamente el corte de boleta: “Los que cortaron boleta en la provincia de Buenos Aires son todos unos traidores”, punzó.

Después llegó la declaración más sorprendente de la noche, a modo de anuncio de gobierno: “Decreto n° 1, Capilla del Señor. Lilita Carrió, desde su lugar de estampilla, sin pretensión de privilegio o cargo alguno, sin querer que nunca más la voten en la vida, porque está cansada de representarlos a ustedes que andan dormidos, decreta: no se hace el amor hasta el 27”. Horacio Rodríguez Larreta, presente en el lugar, quedó con la boca abierta y sin poder creer lo que escuchaba. La frase hizo recordar a Carlos Salvador Bilardo –exentrenador de la selección nacional de fútbol-, quien les ordenaba a sus jugadores no tener sexo antes de los partidos.

Este falso ‘anuncio’ viene precedido por sus declaraciones de una semana atrás, cuando atribuyó a Dios haberla “despojado de todo para servirlo” y que “hasta me puso una panza enorme para que nadie crea que yo era linda; si no, no iba a ser gorda, iba a ser puta”. Los derrapes ‘divinos’ de Carrió ya son de larga data. El más recordado fue cuando dijo en nuestra provincia que “gracias a Dios se murió De la Sota”.