Nadie quiere pensar en los niños

La presencialidad escolar volvió con un 75% menos de kits educativos en Córdoba. Desde la Campaña por el Derecho al Hábitat denunciaron que el gobierno de la provincia bloqueó la gestión de los recursos, vulnerando el acceso a la educación de casi 4 mil niñes que el año pasado también habían quedado desvinculados de la virtualidad.

 viernes, 9-abril-2021

En un contexto con un 42% de pobreza, el gobierno de la provincia mezquina recursos educativos para les niñes y adolescentes de los barrios más humildes.


El reclamo por “el regreso de las clases” fue una de las principales banderas enarboladas por la oposición política. A un año de la pandemia, los “anhelos” se volvieron realidad. En medio de burbujas, contagios y aislamientos, volvió la presencialidad en las escuelas.

Así como el año pasado muchos estudiantes quedaron al margen de la virtualidad por dificultades en el acceso a Internet, paquete de datos y/o dispositivos, este año alrededor de 4 mil niñes y adolescentes de la provincia no recibieron el kit educativo que entrega el gobierno de la provincia de Córdoba a las organizaciones sociales.

Desde la Campaña por el Derecho al Hábitat – que nuclea a barrios de la capital y el interior, comedores y merenderos – denunciaron que el Ministerio de Educación sólo entregó el 25% de los recursos necesarios para la escuela. “Demandamos 3813 kits educativos y la Provincia nos dio 1060”, detalló Victoria Gontero, integrante de la organización social.

Según relató a Al Revés, en marzo del 2020 el gobierno de Juan Schiaretti ya había repartido el 80% de los recursos. “Los útiles escolares sí fueron usados por los chicos el año pasado porque sí hubo clases”, aclaró. “Este año fue diferente. Nunca nos avisaron qué cantidad de material nos iban a mandar, o qué diferencias habían encontrado en los padrones que enviamos. Desde el momento cero la gestión estuvo trabada”, analizó.

Hoy iban a realizar una manifestación pero, producto de las restricciones anunciadas por el gobierno nacional y la irrupción de la segunda ola, cancelaron la medida. “Nos arrojan a un escenario sanitario en donde el modo de reclamo implica ponernos en riesgo”, finalizó.