Nisman, el perito y la teoría de un asesinato imposible

El perito peruano que citó el informe de Gendarmería dijo que el Alberto Nisman estaba solo en el baño en el momento de su muerte y que el patrón de manchas de sangre indica un autodisparo. Sin embargo, el informe de los peritos gendarmes aseguran que había dos personas con él y que le dispararon.

 martes, 28-enero-2020

Según la pericia de Gendarmería, la única que sostiene la hipótesis del homicidio, a Nisman lo drogaron, lo golpearon y le dispararon en la cabeza estando arrodillado.


El informe de los peritos de Gendarmería es el único que sostiene la hipótesis del homicidio, de los tres análisis realizados en la escena donde se encontró muerto al fiscal Alberto Nisman, el 19 de enero de 2015. Sin embargo, en ese informe de la fuerza de seguridad cita entre sus fuentes a Juan Santos Lovatón, un perito en patrones de manchas de sangre que desmiente las conclusiones de Gendarmería y asegura que el fiscal se encontraba solo en el momento de su muerte y que se efectuó un autodisparo.

En una entrevista con Página 12, Lovatón, considerado una autoridad mundial en el análisis de manchas de sangre, afirmó que “Nisman estaba solo en el baño” y que si hubiera habido otras personas con él, las salpicaduras de sangre se habrían interrumpido en diferentes sectores del lugar, algo que no ocurrió.

Con este análisis, la defensa de Diego Lagomarsino solicitará al fiscal Eduardo Taiano y al juez Julián Ercolini que se incluya en el expediente el testimonio del perito peruano y que participe de la revisión de la pericia de la Gendarmería y de lo realizado por el Cuerpo Médico Forense (CMF) y la Junta de Criminalistas.

“Las manchas de sangre de calzado son buenos indicadores de actividad posterior a un hecho. Sería lógico observar manchas de calzado o vacíos por haber pisado el charco o haberse entrometido en las salpicaduras, más todavía tratándose de tres personas como señala la Gendarmería. Pero además existe un patrón de brochazo sobre la puerta, formado al momento de caer Nisman sobre la misma dado que impactó sobre la puerta. Este patrón de brochazo está intacto, si hubieran abierto la puerta (una o más veces), que es lo lógico por la supuesta salida de las tres personas, se notarían más brochazos. Además, no se observan vacíos en las manchas de salpicadura de sangre en el baño. Es decir espacios sin sangre o discontinuidades de las manchas de salpicadura lo que sería de esperarse con supuestamente tres personas en un baño pequeño. Se observa el patrón de retro-salpicadura sobre el piso, que no estarían allí porque habría quedado en la ropa del que sujetó a Nisman”, dijo Lovatón, titular del Instituto Peruano de Ciencias Forenses y quien además es licenciado en Biología y master en Ciencias Biomédicas.