“No es una caza de ricos, sino una búsqueda de recursos”

El diputado Carlos Heller, encargado del proyecto del impuesto a la riqueza que prepara el bloque del Frente de Todos, anticipó que el gravamen se aplicará a patrimonios personales – no empresariales - de 3 millones de dólares y alcanzará a 12 mil contribuyentes. Aclaró que la propuesta “no tiene nombres propios”. Sin embargo, hubo sectores que se sintieron aludidos. La CRA emitió un comunicado en donde criticó la costumbre de “perseguir, oprimir y castigar al buen empresario”.

 miércoles, 15-abril-2020

El diputado del Frente de Todos explicó que el impuesto a la riqueza se aplicará sobre un universo muy chico de personas humanas que tienen patrimonios muy grandes


El impuesto a la riqueza patrimonial genera amores y odios, dependiendo a qué sector socioeconómico y/o político se pertenezca. Pero la realidad es que, pese a las críticas de la oposición, la redacción del proyecto avanza en el Congreso. La propuesta legislativa busca reunir fondos que permitan hacerle frente a la crisis sanitaria y social generada por la pandemia.

Hoy el diputado Carlos Heller, quien es el principal responsable del proyecto junto a Máximo Kirchner, adelantó en declaraciones radiales que ya tienen el primer tramo del texto, aunque aún necesitan contar con bases de datos certeras sobre el universo al que se le implementaría el gravamen. Sin embargo, anticipó que el impuesto se realizará sobre los patrimonios personales – no empresariales – a partir de los 3 millones de dólares, el cual alcanzará a 12 mil contribuyentes aproximadamente.

“No es una caza de ricos, sino una búsqueda de recursos”, afirmó el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara Baja ante la infinita cantidad de interpretaciones que surgieron en estas últimas semanas. En ese sentido, aseguró que es un “universo muy chico” que tienen “patrimonios muy grandes”. “Si lo medimos por la población económicamente activa es el 0,08%”, explicitó el titular del Banco Credicoop.

Al que le quepa el sayo…

A pesar de que el diputado Carlos Heller especificó que el impuesto a la fortuna “no tiene nombres propios”, hubo sectores y personalidades públicas que, sin que se haya debatido en el Congreso, se dieron por aludidos y manifestaron su rechazo.

Tal fue el caso de una de las entidades rurales, Confederaciones Rurales Argentina, que emitió un comunicado en el que manifiesta su molestia con respecto al gravamen. En la misiva, reclamaron la urgente reducción de la presión impositiva; hablaron de un “estilo Robin Hood” en las políticas que está aplicando el gobierno: asfixian a quien produce para repartir a los sectores más carenciados; y criticaron “la costumbre de perseguir, oprimir y castigar al buen empresario”.

También pidieron dejar atrás “un modelo de país que sólo parece premiar al delincuente”, sin que quede muy claro a qué paradigma de Estado hacen referencia exactamente. Quien también continuó en esta línea de rechazo fue la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que declaró que “no es momento de aumentar impuestos”, sino de que el Estado ponga dinero y no se lo saque a otros.