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No le pidan peras a Sendra

Fernando Sendra, humorista gráfico histórico de diario Clarín, publicó una viñeta con un chiste machista sobre la regulación que obliga a las empresas a conformar sus directorios con un 50% de mujeres. El repudio fue masivo, inmediato y las disculpas de su autor fueron todavía más ofensivas.

 Jueves, 13-agosto-2020

Fernando Sendra publicó en Clarín una viñeta que refuerza y promueve el humor machista, misógino y estereotipado sobre la discriminación de las mujeres en los espacios de poder.


Se va a caer, pero mientras tanto se aferra con uñas y dientes a los espacios de poder y visibilidad que lo mantienen vigente. El patriarcado, domesticador de feminismos irritantes y empeñado sin pausa en neutralizar las conquistas por la igualdad de las mujeres, tuvo la semana pasada un episodio que casi pasa desapercibido, luego de superar todos los filtros de edición y corrección del diario Clarín. Fernando Sendra, uno de sus humoristas gráficos históricos, hizo una viñeta con un chiste, en referencia a la nueva regulación que obliga a las empresas a integrar sus directorios con un 50% de mujeres.

El 'chiste' de Sendra en Clarín

“Yo soy lo que puedo”, escribió el autor del “chiste”, en un descargo publicado por el mismo diario, “en respuesta a las críticas”, y donde no solamente no reconoce el motivo del repudio, sino que lo justifica atribuyéndolo a cierta imposibilidad de cambiar y a una mala interpretación de su idea. “Quiero ser tolerante, pero la conciencia me obliga a nadar contra la corriente, y tal vez yo sea como los salmones, que al llegar a su destino mueren”, dice en otra parte de su texto, donde manifiesta su poca tolerancia al reclamo feminista y después de hacer una parodia al lenguaje inclusivo. “Y quiero respetarlas a ustedes, no sólo porque son mujeres porque, para mí siempre, las feas, las lindas, las buenas, las inalcanzables, las cercanas y las demás en todo momento fueron personas. O persones, qué sé yo”, agrega, en una nueva referencia machista a la manera de considerar a las mujeres, por su aspecto, por su belleza o fealdad o por el nivel de deseo que le generan.

El descargo de Sendra

Como mínimo anacrónico, como máximo al filo de la reivindicación del machismo más reaccionario y resistente a la igualdad de las mujeres, Sendra sostiene una cruzada compartida por cada vez menos, pero que en el diario con mayor circulación del país aparece, por lo menos, como reivindicatoria de un desprecio misógino.