“No tenemos que ser una élite en un país donde muchos pasan hambre”

El fiscal federal Enrique Senestrari apoyó la reforma que elimina algunos de los privilegios del sistema jubilatorio de jueces, fiscales y diplomáticos y opinó que desde la Justicia se debe dar "alguna señal de que somos parte de la sociedad y no de que estamos por encima".

 viernes, 28-febrero-2020

El fiscal federal Enrique Senestrari dijo que siente vergüenza de gozar de los privilegios que tiene el sistema judicial en un país donde muchos pasan hambre.


Una de las pocas voces que apoyó el recorte de las jubilaciones de privilegio en el sistema judicial fue la del fiscal federal Enrique Senestrari, quien contó en una entrevista que su sueldo es de $598.000 y que se trata sin dudas de un privilegio.

“Siempre tuve la sensación de que los magistrados judiciales, más allá de las fuertes responsabilidades judiciales y a veces también los riesgos, tenemos una situación de verdadero privilegio en un país que está en una situación de crisis muy grave, con un altísimo porcentaje de pobreza”, dijo en una nota con Nada del Otro Mundo. “iempre teniendo en cuenta el dato histórico de que cada vez que se intenta hacer alguna modificación en el sistema de justicia en orden al privilegio que tenemos, es el propio sistema judicial el que se encarga de anular esas decisiones”, agregó, en referencia a la ley de Democratización de la Justicia o cuando se intentó aplicar el impuesto a las ganancias a los jueces. “El sistema judicial se encargó de demostrar que está por encima del resto de la sociedad. Eso a mí no me gusta, me siento de alguna manera avergonzado de gozar de estos privilegios y cuando tengo la oportunidad de decirlo lo digo. Creo que es bueno que salga esta ley. Se podrá discutir si es un número más o menos, lo que quieran cuestionar, pero tenemos que dar alguna señal de que somos parte de la sociedad y no de que estamos por encima”, opinó.

Senestrari aclaró que desde la organización Justicia Legítima se apoya de manera unánime la iniciativa de la ley propulsada por Alberto Fernández y desmintió que el repudio sea generalizado.

Sobre la posibilidad de que desde el mismo poder judicial se impida la aplicación de esta eliminación de privilegios, el fiscal dijo que es muy difícil que un juez esté en condiciones de definir esto. “Debería ser de alguien de afuera porque no se puede resolver sobre algo que lo afecta a uno”, dijo y agregó que “el término solidaridad parece no estar presente en la queja. Puede no gustar, pero esto es necesario y fundamentalmente justo. No tenemos que ser una suerte de elite en un país donde muchos pasan hambre”.