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“Nos gritaban que vuelva la Triple A, que volvamos al pabellón del Rawson”

El papelón de haber izado una bandera de Cusco en lugar de la de la diversidad fue apenas el inicio del bochorno mayor que significó no solo el abandono por parte del Estado del espacio de conmemoración y visibilización de la diversidad de identidades y géneros, sino la agresión verbal y física a quienes participaron del acto en el Parque Sarmiento y la destrucción de la placa inaugurada. Martín Apaz, presidente de la Liga LGBTIQ+ Córdoba, señaló que fue la noche más triste para el colectivo.

 Lunes, 29-junio-2020

Luego de que el intendente Matín Llaryora izara la bandera de Cusco en el Parque Sarmiento, para conmemorar el Día de la Diversidad, un grupo de ex combatientes de Malvinas y grupos anti derechos violentaron el espacio y agredieron a militantes LGBTIQ+


Las buenas intenciones no alcanzan y lo que tenía la forma de un homenaje y reivindicación por parte del Estado municipal hacia el colectivo LGBTIQ, terminó siendo uno de los agravios más profundos ejercidos sobre una minoría perseguida, discriminada y violentada por su identidad. El sábado pasado, el intendente Martín Llaryora intentó izar la bandera de la Diversidad en el Parque Sarmiento, pero era la de Cusco. Poco después corrigieron el error, pero un grupo de veteranos de Malvinas, encabezado por Alejandro López y Daniel Villena, arriaron la insignia y comenzaron las agresiones, los insultos y la destrucción de la placa instalada por la Liga LGBTIQ.

En diálogo con Nada del Otro Mundo, Martín Apaz, presidente de la organización, definió la sensación compartida como “indignación”. “Anoche fue una de las más tristes de las que tengo memoria para nuestro colectivo. Finalmente ayer a las 12 de la noche retiraron la bandera del lugar, después de haber destruido la placa, después de golpear a manifestantes pacíficos que se habían llegado al lugar y mientras retiraban la bandera nos gritaban que vuelva la Triple A, vuelvan al pabellón del Rawson. Esto sucedió en el año 2020 en la segunda ciudad más importante del país frente a la ausencia absoluta del Estado. La única manera en que estuvo el estado presente fue a través de dos o tres policías que son los que custodian el parque, porque ni siquiera se dispuso una custodia específica para el espacio donde se había izado la bandera luego del acto inaugural. Se tomaron el palo y que pase lo que dios quiera”, contó.

Sobre las intenciones del acto, Apaz aseguró que confía en que el intendente buscaba un gesto de visibilización y de inclusión, pero que salió mal por donde se lomire. “No sé quién está asesorando al intendente en materia de diversidad, porque está muy mal asesorado. No desconfío de sus buenas intenciones porque fue un hecho histórico que se disponga que nuestra bandera flamee de forma permanente en ese mástil y que fuera él personalmente a izarla. Nuestra bandera ya ha flameado durante 10 años, lo que nunca pasó fue que el intendente en persona fuera a izarla. Por eso no desconfío de sus buenas intenciones, lo que digo es que está pésimamente asesorado. Se ve en el hecho de que lo hicieron izar una bandera que ni siquiera es la nuestra. Tampoco se establecieron los protocolos para garantizar primero la integridad del monumento y la decisión política que tomó el municipio, y ni siquiera pudieron garantizar la seguridad de las personas LGBTIQ, cuando la idea del izamiento era que pudiéramos sentirnos parte de esta ciudad”, explica.

Luego del escándalo y el bochorno, la municipalidad dio marcha atrás en el izamiento y retiró la bandera del Parque Sarmiento. “El compromiso que asumió el intendente el día sábado era que la bandera flamee de manera permanente. Ahora está pasando que están dando un paso atrás. Salir a explicar que permanente no es permanente es una forma tristísima de dar marcha atrás. Ya el hecho de izar una bandera que no correspondía. Hace 10 años que nuestra bandera es izada en plazas y edificios públicos de toda la provincia y nunca hubo problemas. Acá hicieron las cosas mal”, sigue Apaz.

Para el colectivo LGBTIQ+, el agravio no quedará saldado hasta que se sostenga lo prometido. “Esta discusión no la estaríamos teniendo si la bandera fuera la del pueblo armenio en conmemoración por el genocidio, o la de cualquier comunidad vulnerada por la discriminación, no la tendríamos si se tratara de la comunidad judía. El estado municipal se atreve a plantear una marcha atrás porque se trata de nosotres, es así de sencillo, por eso no lo vamos a aceptar”, dice y agrega que la bronca y la tristeza solo se incrementaron después del sábado. “Si ellos no pueden sostener el compromiso que ellos solos asumieron el día sábado de sostener flameando nuestra bandera de forma permanente en el mástil que ellos decidieron, que se disponga de forma inmediata que nuestra bandera esté en otro mástil con igual o mayor visibilidad. Cualquier otra cosa va a ser un retroceso y va a ser leído como un agravio a nuestro colectivo. Lo que hemos tenido que pasar estas 48 horas, amenazas de desaparición, pedidos de que vuelva la triple A, nos trataron de bolsones de Sida. Me hace acordar a la marcha organizada por el Portal de Belén en contra del matrimonio igualitario. Desde entonces que no escuchaba esos discursos, y el estado no estaba presente ni para garantizar la decisión que había tomado ni para garantizar nuestra seguridad. Pedimos al ejecutivo municipal que sostenga la decisión”.

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