“Nuestras cuencas están contaminadas con agrotóxicos”

Desde la Asociación Argentina de Abogades Ambientalistas proponen la conformación de un Comité de Cuenca para la gestión compartida del río Paraná. A pocos días de la prórroga de la concesión de la Hidrovía, la organización apoya la idea de la reestatización de la vía navegable, siempre y cuando que se alcance la soberanía sobre el agua.

 lunes, 3-mayo-2021

Desde las organizaciones socioambientales, pelean por la soberanía del agua en el debate por la Hidrovía.


Las aguas se caldearon y hubo que recalcular. Tras la muerte del ministro de Transporte, Mario Meoni, y las diferentes tensiones que existen al interior del gobierno nacional, se prorrogó por 90 días la concesión de la Hidrovía Paraná – Paraguay. “El fallecimiento del ministro puso sobre la mesa una realidad que estaba latente: el gobierno nacional señaló tiempos políticos, pero no tiempos técnicos visto desde una democracia participativa y ambiental”, analizó el abogado Lucas Micheloud.

Desde la organización que integra, Asociación Argentina de Abogades Ambientalistas, participaron de los encuentros por el debate de la Hidrovía y propusieron la conformación urgente de un Comité de Cuenca que pugne por la soberanía, no sólo económica y política, sino socioambiental. “Queremos un espacio en donde participen, no sólo las provincias, sino el Ministerio de Ambiente, Parques Nacionales y organizaciones para que, en ese marco, se pueda rediseñar el uso del río”, explicó en diálogo con Al Revés.

Además de apoyar la reestatización y los fuertes controles de la vía navegable, aclaró que la “soberanía” no se trata sólo de “cobrar un peaje”. “Es la cuenca más grande que tiene el país. Hay que tener soberanía para saber qué embarcaciones dejamos ingresar bajo el esquema de profundización y ensanchamiento del río y el impacto que eso va a generar en el sistema de humedales e ictícola”, apuntó. “Si hoy te paras en cualquier tramo de la Hidrovía, todos los buques que vienen son extranjeros”, lamentó.

En contra de la extranjerización, el especialista reveló que hay cinco empresas – dos belgas, dos holandesas y una china – detrás del botín de la privatización. “La firma oriental, Shangai Dredging Company, está haciendo mucho lobby y otorgando mucho crédito al gobierno nacional. Pero los antecedentes que tienen en materia de riesgo ambiental no son buenos”, remarcó el abogado.

En ese sentido, recordó que no hubo ningún tipo de control durante los más de 20 años que estuvo a cargo de Jan Nul y Emepa. La contaminación del lecho fluvial con especies exóticas producto del agua de lastre y el impacto sobre las actividades económicas de las comunidades ribereñas son algunos de los ejemplos. “Además, nuestras cuencas están contaminadas con un sinnúmero de agrotóxicos y de fertilizantes sintéticos. Esto también es producto del modelo de agronegocio que impera en la Hidrovía”, denunció.

“Lo que se anuncie de acá a tres meses va a ser crucial porque vamos a ver cuál es el rumbo que va a tomar el gobierno y cuál va a ser el camino que vamos a tomar las organizaciones”, definió. “El río Paraná es un recurso ambiental compartido. Estamos hablando de no menos de dos años para llevar adelante esto de manera responsable y seria”, finalizó.