“Nunca se había visto un despliegue así”

Agustín Urrutia, miembro de la Asamblea Interclaustros de la Universidad Nacional de Río Negro, contó detalles de la represión en el desalojo del vicerrectorado. Camiones hidrantes, drones, violencia y un ingreso ilegal al edificio. “No hay precedente de un operativo de tal magnitud, al menos desde la dictadura”, lanzó.

 martes, 11-diciembre-2018

El despliegue de Gendarmería no guardaba relación con la magnitud de la protesta ni con la cantidad de gente que participaba de la toma. (Foto: Twitter)


Tras la represión en la Universidad Nacional de Río Negro por parte de Gendarmería Nacional, quienes estaban manifestando contaron detalles de la violencia con la que actúo la fuerza de seguridad al mando del Ministerio de Patricia Bullrich. “Cerca de las 6 de la mañana se hizo efectiva la orden de desalojo que tenía dictada el juez federal Hugo Greca. Se acercaron más de 160 gendarmes uniformados, una decena de camiones, camiones hidrantes, drones”, contó Agustín Urrutia, de la Asamblea Interclaustros de la UNRN.

Para Urrutia, esto fue “un despliegue nunca antes visto en la zona ni en la Patagonia, mucho menos en un conflicto intrauniversitario estudiantil”. Las imágenes que llegan desde el sur certifican sus dichos. “Se apostaron alrededor del vicerrectorado, cortaron las calles de la ciudad, la militarizaron, ingresaron al edificio de manera ilegal sin orden. Los compañeros y compañeras que se encontraban en el edificio no habían sido notificados”, señaló respecto a cómo fue el momento del desalojo.

Según Urrutia, una vez dentro del edificio, los gendarmes actuaron “con total violencia” y relató que “tuvieron a nuestras compañeras prácticamente como reclusas, boludeándolas durante tres horas”. Después, los efectivos las sacaron afuera “donde se reprimía a los manifestantes”.

En diálogo con Nada del Otro Mundo, Urrutia dijo que “no hay precedentes de un operativo de tal magnitud en una universidad pública, al menos desde la dictadura”. Además, fue justo en una fecha sensible como el 10 de diciembre, cuando se recuerda la asunción de Raúl Alfonsín y la vuelta formal de la democracia. “No creo que sea casual que justo ese día se haya llevado a cabo este brutal desalojo”, soltó el miembro del órgano universitario.

Por último, apunto contra el juez federal Hugo Greca, contra la Gendarmería y el Ministerio de Seguridad, y contra las autoridades universitarias, como “cómplices y responsables de la denuncia” que fue el puntapié de todo esto. “Ellos dejaron que esto pasara en una universidad pública, laica y gratuita, violando la autonomía universitaria”, concluyó.