Para Bullrich, el paraíso son las armas

La ministra de Seguridad dijo que “si la policía tiene un arma y no la puede usar, es el peor de los mundos”. Negó que cuando el Papa Francisco dijo que los excesos policiales son “crímenes de Estado” haya estado hablando del caso argentino. “No me di por aludida”, se excusó.

 jueves, 27-diciembre-2018

La ministra endurece cada vez más su discurso. Anticipo de lo que será un eje de campaña del macrismo el año que viene.


La ministra Patricia Bullrich volvió a la carga en su defensa sin dobleces del protocolo de uso de armas de fuego que surgió de la cartera que conduce. “Este protocolo defiende la vida de las personas, de los policías y de la ciudadanía. Muchas veces, para defender la vida de un ciudadano y de un policía, es necesario el uso de armas de fuego”, soltó Bullrich, quien además agregó que “de no ser así no deberíamos darle armas de fuego a la policía”.

“Si la policía tiene un arma y cuando considera que hay una situación de peligro inminente para su vida o para la vida de otro no la puede usar, es el peor de los mundos, porque no se protege el ni protege a la ciudadanía”, continuó la ministra. Por otro lado, dijo que esto genera una situación “de diferencia abismal en relación al delincuente que no tiene reparos en usar su arma de guerra”. Es parte central del discurso de Cambiemos de estos tiempos –y se fortalecerá en 2019- la construcción del ladrón común como un enemigo interno con el cual se está en ‘guerra’. En rigor de verdad, los ladrones en nuestro país no utilizan ‘armas de guerra’, como dijo la ministra, ni el problema de la inseguridad puede traducirse como un escenario de guerra.

Bullrich fue consultada por los dichos del Papa Francisco, quien días atrás había expresado que los excesos policiales “son crímenes de Estado”, justo en paralelo a la aparición del nuevo protocolo en nuestro país. Sin embargo, la funcionaria negó que el Papa estuviera hablando de Argentina: “No creo que haya hablado sobre el protocolo de uso de armas de fuego de la Argentina. No me di por aludida, ni yo ni el gobierno”.

Por último, se refirió a quienes dicen que su estrategia es aprovechar la ‘ola bolsonarista’ en el continente. Desmintió copiarle posturas al presidente brasileño electo y manifestó que la comparación le parece “una simplificación”. Curiosamente, simplificar fue justamente lo que hizo la propia Bullrich al referirse a los preceptos del exjuez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni: “Nosotros decidimos que íbamos a salir del modelo zaffaroniano que defendía a los victimarios y que íbamos a armar un modelo que defendiera a las víctimas, a los ciudadanos de a pie”.