Para el Ministerio de Seguridad, total normalidad

Según el gobierno nacional, la presencia de Gendarmería en la calle “no tiene nada de repentina ni de abrupta”. El jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad, Gerardo Milman, dijo que todo se enmarca en un convenio firmado con la Provincia la semana pasada y es permitido por la Ley de Seguridad Interior. Sin embargo, las requisas indiscriminadas son ilegales. ¿Qué hacer ante si nos para un gendarme?

 martes, 23-octubre-2018

La Gendarmería que hace tareas de seguridad en Córdoba puede actuar con el nuevo protocolo, aunque la Provincia no adhiera para la Policía local. (Foto: Twitter @MolinaGusta)


La Gendarmería sube al colectivo. Son varios efectivos que van por el pasillo pidiendo documentos y revisando las pertenencias de los pasajeros. Cuando le toca a la chica que filma, le hacen vaciar su cartera ahí mismo, encima del colectivo frente a todo el mundo. El desparpajo con el que actuó la Gendarmería en Córdoba en las últimas horas llamó la atención. Pero ¿de dónde surge esta presencia tan fuerte de esta fuerza en Córdoba? De un convenio firmado la semana pasada entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y la Provincia.

Las escenas de gendarmes rodeando un barrio entero traen a la memoria los peores recuerdos de la historia argentina. Sin embargo, para el gobierno está todo normal: Gerardo Milman, Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, aseguró que “esto no tiene nada de repentino ni de abrupto”. Una joven policía provincial que, obviamente, pidió no dar su nombre, dijo que en los meses que lleva en la calle nunca vio algo así y que les ordenaron acompañar a los gendarmes en los operativos.

“Este es un pedido de la provincia de Córdoba. Los operativos conjuntos se hacen de manera coordinada”, dijo Milman. Además, dio una definición de las situaciones en las que puede actuar Gendarmería, que deja abierta la puerta a cualquier interpretación: “El convenio es por un año, con posibilidad de una prórroga. Por el momento va a ser una constante (la presencia de Gendarmería), lo que no quiere decir que sea una constante la modalidad. Como el delito va mutando, los operativos tienen que ir adaptándose”.

¿En qué tipo de situaciones puede intervenir entonces Gendarmería? “Van a participar de distintos operativos vinculados al delito. La Ley de Seguridad Interior les permite no sólo trabajos de prevención sino operativos”, insistió Milman. Respecto a la represión de la protesta social –justo ahora que viene diciembre en medio de una brutal crisis económica-, el funcionario argumentó que “las fuerzas federales nunca trabajan en contra de las protestas sociales sino en ordenar que se cumplan dos objetivos: garantizar la posibilidad de los ciudadanos de manifestarse y la circulación”.

La ley 13.349 –que cita el gendarme en el video que se viralizó- establece que las jurisdicciones de actuación de la GNA son: las zonas de frontera terrestre; túneles y puentes internacionales; cualquier lugar del país a requerimiento de la Justicia Federal; y cualquier otro lugar del territorio “cuando ello sea dispuesto por el Poder Ejecutivo con vista al mantenimiento del orden y la tranquilidad pública o para satisfacer un interés de seguridad nacional”. Este último punto parece ser sobre el cual se asienta este caso: un pedido expreso del Poder Ejecutivo.

El abogado Claudio Orosz observó que, según la ley, “todos tienen la obligación de identificarse, pero eso no quiere decir mostrar el documento sino decir el nombre y la dirección”. Por lo tanto, “no tener DNI no es ninguna falta”. En cuanto a la requisa, el art. 230 del Código Procesal Penal de la Nación establece que para que haya una requisa tienen que mediar “motivos suficientes para presumir que (la persona) oculta en su cuerpo cosas relacionadas con un delito”, ya sea cometido o por cometerse. Además, “las requisas se practicarán separadamente, respetando el pudor de las personas” y “si se hicieren sobre una mujer serán efectuadas por otra”. Nada de eso se respetó en el procedimiento de la línea 22 de transporte ni en los testimonios que circulan en las últimas horas.