Para los amigos no hay emergencia

El Gobierno habilitó el pago de una “deuda histórica” a generadoras eléctricas por el congelamiento de tarifas residenciales. El desembolso fue de aproximadamente 120 millones de dólares. Entre los beneficiarios están Marcelo Mindlin y Nicolás Caputo, dos de los empresarios más cercanos a Mauricio Macri.

 Viernes, 13-septiembre-2019

El presidente saluda a su amigo del alma, Nicolás Caputo. El viernes pasado le habilitó -a él y otros empresarios de la energía- 120 millones de dólares.


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Ante cada propuesta de transferencia de recursos hacia las clases populares, la primera reacción del Gobierno nacional siempre es anteponer la excusa del costo fiscal que supone. Sin embargo, no tienen los mismos pruritos a la hora de pagarles a sus amigos: el viernes pasado, Marcelo Mindlin y Nicolás Caputo, entre otros, recibieron un desembolso de 120 millones de dólares de parte de la Secretaría de Energía en concepto de resarcimiento por una “deuda histórica”.

La noticia del pago recién trascendió hoy. Según el sitio especializado EconoJournal, la acreencia surge del congelamiento de tarifas residenciales. Entre las firmas beneficiarias aparecen Pampa Energía, Central Puerto, YPF Luz y Aluar.

Pampa Energía es la vedette de las empresas energéticas de Marcelo Mindlin, con un crecimiento formidable en los últimos años. A esa firma también se la vinculó con el magnate inglés Joe Lewis (apropiador del Lago Escondido en el sur del país y amigo de Macri). Central Puerto, por su parte, es la empresa central de Nicolas “Nicky” Caputo, inmortalizado como “el amigo del alma” del presidente, según lo calificó él mismo. Entre enero y septiembre del año pasado, Caputo ganó con esta empresa un promedio de 58,55 millones de dólares mensuales. Son unos 702,6 millones al año. Sumado a sus otras empresas, Caputo se lleva, como mínimo, todo el producto económico de un día de todo el país. O sea: un día por año, la ganancia que produce el trabajo de cada persona en Argentina va a parar al bolsillo del amigo presidencial.

El año pasado, las generadoras le plantearon al Gobierno la necesidad de cancelar esa deuda. Fue cuando se realizó el proceso de venta de las centrales Brigadier López y Ensenada Barragán. El argumento era que, al no tener financiamiento internacional, necesitaban esos recursos para realizar las obras de cierre de ciclo de las centrales.

Además, el reclamo del sector energético –sin dudas, el gran ganador del modelo macrista junto a los bancos- se reforzó luego de que en marzo la Secretaría de Recursos Renovables y Mercado Eléctrico publicara una resolución que reducía las remuneraciones que percibían las generadoras por operar las centrales térmicas e hidroeléctricas que, según detalla EconoJournal, producen el 60 % de la electricidad del país.

Es evidente que, para sus amigos, el Gobierno no contempla emergencia fiscal, económica o social y que encontró la manera de pagarles 120 millones de dólares en el momento más delicado de la gestión.