Peor el remedio que la enfermedad

La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y abril de 2019 fue de 266 %, mientras que las jubilaciones aumentaron apenas un 172 %. Hay medicamentos muy utilizados que aumentaron un 600 %, como algunos para patologías cardiovasculares o para evitar ACV. La jubilación se queda sin armas para darle pelea a la crisis.

 martes, 23-abril-2019

El Sintrom, medicamento para prevenir ACV, fue el que más aumentó.


Los jubilados se ven avasallados por la estampida inflacionaria generada por la economía macrista. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), desde mayo de 2015, la jubilación mínima en nuestro país aumentó un 172 % -de $ 3.821 a $ 10.410-, mientras que la inflación de los medicamentos alcanzó el 266 % en el mismo período. La pérdida de poder adquisitivo en tres años y medio de gobierno macrista asciende al 18,5 %. Son $ 1.925 de la jubilación mínima actual.

El CEPA señala que la situación es todavía peor que lo que marcan esos números. Algunos de los medicamentos más utilizados llegaron a tener aumentos del 600 %, como en el caso del Sintrom, un anticoagulante para evitar Accidentes Cerebro Vasculares. El Atenolol, utilizado para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, subió un 566 %. El Seretide, para personas asmáticas o aquellas que sufren EPOC, aumentó un 326 %.

“A esto se le suma el hecho de que PAMI modificó la Resolución 005 dejando de entregar la medicación crónica gratuita a los 2 millones de afiliados y para acceder a la misma se exige cumplir una serie de requisitos demasiados restrictivos”, destaca el documento. Seis de cada diez jubilados que cobran la mínima. “El aumento inflacionario de los medicamentos sumado a la quita de la entrega gratuita por parte de PAMI de la medicación para patologías crónicas deja a las personas mayores en situación de gran fragilidad”, dice el informe.

La jubilación en dólares perdió un 43 % en comparación a 2015 y la situación no tiene visos de mejorar. El CEPA señala que “la situación va a empeorar cuando reemplacen la jubilación por moratoria por la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que es un 80 % de la jubilación mínima y en 2015 representaba un 2 % más que la línea de pobreza pero ahora es un 16 % inferior.

Si analizamos la evolución de la jubilación en dólares, la pérdida es significativa: la jubilación actual implica la reducción de 43% respecto del valor de 2015. “Las personas mayores tienen costos muy superiores a la del resto de los habitantes tanto para la canasta alimentaria como para la canasta básica total”, manifestó.