Pequeños esclavos de los patriotas

Mientras los integrantes de la Mesa de Enlace ponen el grito en el cielo cada vez que se anuncian posibles aumentos en las retenciones, la mayor parte del trabajo infantil tiene lugar en sus campos. De acuerdo a un estudio realizado entre la OIT y el INTA, niñes y adolescentes realizan las mismas actividades que les adultes, lo que no solo pone en riesgo su salud, sino que impide que continúen con la escolaridad.

 Lunes, 14-junio-2021

Desde UATRE, advirtieron que hay 150 millones de niños y niñas que trabajan en el mundo y que eso debe ser el disparador para erradicarlo definitivamente en nuestro país.


“El campo somos todos”. Así de inclusivas son las consignas “patrióticas” de la Mesa de Enlace cuando desde el Estado Nacional intentan regular los precios de los alimentos para que la mayor parte de la población pueda comer, o cuando buscan aumentar las retenciones en pos del ingreso de divisas para así saldar la millonaria deuda que nos dejó el “mejor equipo de los 50 años”.

Lo cierto es que mientras los integrantes de las entidades rurales cuidan su quintita, en sus campos ocurren graves irregularidades penadas por ley. De acuerdo a un estudio realizado entre la OIT Argentina y el INTA, 3/4 partes del trabajo infantil ocurre en zonas rurales del país. “Realizan casi las mismas actividades que los adultos. No sólo cosechan u ordeñan, sino que también prenden hornos, cortan leña y acarrean agua en largos trayectos y horas”, detallaron desde la organización.

A través del relevamiento en 187 hogares del Centro, Cuyo, Noroeste, Noreste y Patagonia, se detectó que 2 de cada 10 niños/as de entre 5 y 15 años se ven alcanzados por la explotación laboral rural, mientras que en los adolescentes de entre 16 y 17 años involucra al 43,5%. En ese sentido, les investigadores remarcaron las riesgosas consecuencias que tiene sobre la salud y la educación: el 25,5% del total de adolescentes no asisten a la escuela porque trabajan.

“Hay cierta tolerancia social que lo enmascara como actividad familiar”, explicaron quienes llevaron adelante el informe. Ante la aclaración, desde Juntos por el Cambio no tardaron en dar la nota: el diputado por la provincia de Buenos Aires, Luciano Bugallo, compartió los datos defendiendo el trabajo infantil. “Para los vagos que nunca laburaron, todo trabajo es explotación. Todo es puro verso ideológico”, indicó.

“En mi familia desde chicos todos mis hermanos trabajamos en el campo, esperábamos los fines de semana para ir al campo desde la madrugada junto a mi viejo, abuelo y el personal. Era lo mejor que nos podía pasar”, agregó. Las respuestas tampoco se hicieron esperar y muchos usuarios en redes sociales le señalaron que existía una gran diferencia entre ser hijo/a de un peón rural y ser el hijo/a del propietario del campo.