Polaroid de una cuarentena ordinaria

Con un solo clic, borró con el codo lo que escribió con la mano. El presidente Alberto Fernández transgredió medidas sanitarias que habían sido promovidas incansablemente desde su gobierno. Hoy lamentó lo sucedido y aseguró que “no va a volver a ocurrir”, luego de las fuertes críticas que recibió tanto de la oposición como de quienes forman parte y apoyan su espacio político.

 martes, 17-agosto-2021

El único que mantuvo algo de distancia social fue Dylan, el perro del presidente Alberto Fernández.


El confinamiento fue y es la medida sanitaria que funcionó en todas partes del mundo para mitigar la circulación del coronavirus hasta que apareciese algún tratamiento y/o las benditas vacunas.

Cuestionada por la oposición y por los medios hegemónicos, en Argentina la cuarentena fue defendida por un gobierno nacional que se erigió sobre la “ética del cuidado” y se recostó sobre un discurso presidencial que insistió incansablemente en el respeto de las disposiciones. Lamentablemente, ayer se filtró una fotografía del festejo del cumpleaños de Fabiola Yáñez, la pareja de Alberto Fernández, en donde se ve al propio mandatario junto a otras personas transgrediendo la medida sanitaria en pleno ASPO.

“No debió haberse hecho”, se disculpó hoy el Jefe de Estado como si fuera Bart Simpson escribiendo en la pizarra los “no debo” como castigo escolar. “Lamento lo que sucedió, no va a volver a ocurrir”, agregó luego de la avalancha de críticas que recibió, no solo de parte de la oposición, sino también de compañeros y personalidades cercanas al Frente de Todos. El primero que habló sobre el “brindis convocado por la Primera Dama” fue Santiago Cafiero. “Reconocemos el error. Estuvo mal”, admitió esta mañana el Jefe de Gabinete.

Si bien nadie ignora que la instantánea se filtró en medio de una campaña electoral y que la difusión de la fotografía equivale a “darle pasto a las fieras”, lo cierto es que desató un profundo repudio que alcanzó hasta a los mismos infectólogos que asesoraron – y asesoran – al gobierno nacional. “Me da mucha pena la foto en Olivos del año pasado. Todos estábamos detrás de la ventana viendo lo que pasaba afuera”, analizó Hugo Pizzi. “Han fallecido amigos míos y no he podido despedirlos. Está mal no cumplir el protocolo, sea quien sea”, afirmó Pedro Cahn.

Una de las pocas personas que trató de minimizar la violación a la cuarentena de Alberto Fernández y de despegarlo del escándalo fue Aníbal Fernández. Con muy poco tacto y sin nada de perspectiva de género, culpó a Fabiola por el festejo. “La señora hizo una comida que puede ser criticable. ¿Qué va a hacer el marido? ¿Llegar y llevarla a la habitación y pegarle dos piñas porque cometió un error de esas características?”, lanzó. “No hizo nada malo ni tenía mucho más para hacer”, analizó.

Rasgando las vestiduras

Mientras el río se empezaba a revolver, aparecieron los pescadores en busca de sus ganancias. “Basta de abusar del poder”, pidió la “ex leona” María Eugenia Vidal. “Indignante” y “cinismo” fueron las palabras que utilizaron para describir lo ocurrido otros representantes de Juntos por el Cambio como Juan Manuel López y Mario Negri. “Tenemos que terminar con los privilegios de la política”, señaló Diego Santilli.

Además de fomentar la violación a la cuarentena convocando a marchas, el año pasado representantes de Juntos por el Cambio como Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta viajaron al exterior en pleno confinamiento. Sin embargo, ahora sus compañeros Waldo Wolff y Luis Petri pidieron el juicio político a Alberto Fernández. Pero el cordobés Luis Juez se encargó de restarle valor a la solicitud. “Es casi una puesta en escena porque no lo vamos a poder conseguir. Pero por lo menos que nos pidan disculpas”, dijo el actual diputado.