Por ahora, minicorrida

El dólar arañó los 45 pesos por la presión de fondos de inversión que venden sus bonos y acciones argentinas para pasarse al verde. La situación se agravará cuando los plazos fijos tengan el mismo comportamiento. En tanto, los exportadores quieren un dólar a 50. Para el economista Rinaldi “el gobierno tiene banca del FMI hasta octubre, luego será como dicen Pignanelli, un dólar sin techo”.

 miércoles, 27-marzo-2019

Ni la suba de tasas del Banco Central logran controlar al dólar.


Inflación, incertidumbre económica y política y presiones de afuera y de adentro impulsaron una nueva suba del dólar, que este miércoles arañó los 45 pesos, cuando en febrero estaba a 38. Esta fuerte devaluación es empujada por fondos de inversión del exterior que están dolarizando sus carteras. Es decir, venden bonos y acciones argentinas para pasarse a dólares.

Además, esto es acompañado por el derrumbe de los títulos argentinos que cotizan en Wal Street y de los bonos de la deuda soberana, cuya consecuencia inmediata es el aumento de la tasa de riesgo país, producto de la desconfianza que genera la situación económica y la incertidumbre política en un año electoral.

“Esto es una minicorrida, provocada principalmente por los bancos”, explicó el economista José María Rinaldi a este portal. “Faltan los plazos fijos que a medida que venzan se van a ir al dólar”, agrega.

Rinaldi asegura que la minicorrida es deseada por el FMI, que no quiere que se quede atrás el tipo de cambio porque el único motor que le queda sin las exportaciones. Según el profesor universitario, el sector agroexportador quiere un dólar a 50 pesos, “el techo de la banda que fijó el Banco Central”.

Para el economista Aldo Pignanelli, “el dólar con este modelo no tiene techo”, y lo relaciona con la alta inflación, “que presiona al tipo de cambio”. La otra razón es “la incertidumbre por errores del gobierno, que hace que se genere una fuga de divisas. Estamos en un modelo que hay fracaso, porque no está llevando a una recesión inédita, alta inflación y falta de trabajo, y todo eso hace que la gente se refugie en el dólar”.