Por sus maltratos los reconocerás

Silvia Giacoppo, senadora por Jujuy de Cambiemos, desalojó a una familia de su finca en medio de la cuarentena. El empleado denuncia que cobraba $6.500 de salario pero que lo obligaban a firmar recibos por más de $20 mil.

 martes, 13-octubre-2020

Silvia del Rosario Giacoppo, señadora del radicalismo jujeño por Cambiemos, amenazó y desalojó a un empleado de su finca en medio de la pandemia. Le pagaba $6.500 de sueldo.


La senadora de Cambiemos, Silvia del Rosario Giacoppo, fue denunciada por desalojar a un empleado de su finca en Monterrico, en el sur de Jujuy, a quien además amenazó y se negó a indemnizar. Hugo Mancilla, nacido y criado en el campo de la legisladora, tiene 40 años, esposa y tres hijos de 10, 7 y 5 años, y asegura que la casa donde viven en el campo fue donada a su familia por los padres de la senadora.

“El desalojo es ilegal, no hay ninguna orden judicial y además se pretende hacerlo en medio de la pandemia, cuando hay un decreto presidencial que prohíbe los desalojos por la emergencia sanitaria”, dijo Héctor Huespe, abogado del empleado rural, en una entrevista con El Submarino Diario. Mancilla contó que hace tres meses la senadora le dijo que tenía que irse de la finca, a lo que el empleado le respondió pidiéndole la indemnización. “Me indemniza y nada más, me voy tranquilo, le dije, y ella me dice ‘no te voy a indemnizar’, y ‘si vos hacés juicio vas a perder'”, contó.

“Hoy te puedo dar unos pesos hasta que encontrés trabajo, no te voy a dar ni mierda después”, contó Mancilla en una nota con El Destape y agregó que cuando le dijo que iba a pensar en la propuesta, Giacoppo le respondió “seguí pensando, yo no te espero más, yo te espero hasta mañana, yo he preparado la liquidación. Te espero hasta la 1 que va a estar la fiscal esperando, acá la fiscal penal si no te van a venir a buscar”, lo amenazó.

El trabajador contó también que la senadora le pagaba $6.500 de sueldo por mes, pero que le hacía firmar recibos por más de $20.000 por los trabajos en la hacienda para el cultivo de tabaco y el manejo de vacas. “Ella me amenazó con decirme que me iba a mandar a la fiscal que estaba a disposición de ella. Quería que le firme la renuncia, pero yo no lo iba a hacer”, contó.