Precios hiperinflados

La corrida cambiaria de la semana pasada impactó con aumentos de hasta el 30% en los precios al consumidor y ya hay faltantes de productos cuyos precios se modifican con el valor del dólar.

 martes, 20-agosto-2019

La devaluación provocó un aumento que promedió el 30% en los precios al consumidor, un índice récord en pocos días.


La corrida cambiaria de la semana pasada se trasladó casi intacta a la escalada de los precios al consumidor y llegó a un promedio del 30%, según datos de la Asociación de Consumidores Libres y cuyo titular, Héctor Polino, definió como “una anarquía”.

“Hay una fuerte corrida de los precios a partir de la última devaluación. Hay productos que han aumentado hasta un 30% y otros han desaparecido de los supermercados”, agregó el referente, entre los cuales están aquellos cuyo valor se actualiza junto con las fluctuaciones del mercado cambiario.

“Estamos viviendo una anarquía en los precios y en la entrega de los productos, hay supermercados donde no se encuentra azúcar, en otros no hay aceites”, dijo Polino en una entrevista publicada por Infonews. Consultado sobre la quita del IVA en productos de la canasta básica aseguró que la medida no debió ser aplicada por decreto sino que es el Congreso el que debe definir la legislación referida a los impuestos. “Venimos bregando hace décadas por la eliminación del IVA de los alimentos porque es de los impuestos más regresivos que existen. Esta medida no puede ser tomada mediante un decreto. La Constitución Nacional es bien clara, la materia impositiva es facultad del Congreso Nacional y es allí donde debería discutirse”, agregó.

Otro punto que señaló Polino es el que afecta directamente al equilibrio fiscal de las provincias y municipios, que debieron ser consultados y contenidos en la definición de esta nueva medida, ya que “puede traer una desfinanciación” a los gobiernos provinciales.

“Es una irresponsabilidad tomar esto a la ligera”, consideró y dijo que la medida solo afecta a 13 productos de la canasta básica, por lo que su alcance es muy limitado y encima se aplica a productos como conservas de verduras o pan rallado, que no son de primera necesidad para una familia, mientras que otros como los pescados, la verdura fresca y la carne no fueron incluidos.