Precios sin máximo

A pesar de los programas de control de la inflación para la canasta básica, los alimentos siguen subiendo todos los días y, para Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, el problema sigue estando en no aplicar las regulaciones vigentes y en no controlar a los grandes formadores de precios.

 Miércoles, 13-enero-2021

Los precios de la canasta básica siguen subiendo, a pesar de los programas de Precios Ciudados y Precios Máximos.


Mientras el INDEC saca promedios de inflación que rondarían el 35% para todo 2020, lo cierto es que la canasta básica acusa recibo de incrementos que en algunos casos, como el de frutas y verduras, superaron el 100% de subas en el año de la pandemia.

Según Héctor Polino, titular de Consumidores Libres, la explicación de semejantes aumentos no aparece en ninguno de los indicadores que podrían justificarlos. “En nuestro país en este momento están congeladas las tarifas de los servicios públicos, hasta el 17 de agosto estuvieron congeladas las tarifas de combustibles, los salarios de trabajadores en gneral no aumentron y en muchísimos casos disminuyeron. Sigue vigente el programa de precios cuidados y el de precios máximos hasta el 31 de enero, y no obstante todo esto, los precios de los productos de la canasta de alimentos aumentan diariamente. A veces hay alguna razón que justifica el aumento en productos que tienen elementos importados, pero aquellos realizados en Argentina, con mano de obra, impuestos y materia prima argentina, no justifica estos aumentos”, dijo en una entrevista con Radio Rivadavia.

La respuesta del Estado siguen siendo los programas Precios Cuidados y Precios Máximos, que continúan vigentes y agregan nuevos productos a las listas mes a mes. “En un país donde hay una enorme concentración y extranjerización de la actividad económica, el gobierno no controla la formación de precios de esos grandes grupos, haciendo cumplir las normas vigentes”, apunta Polino y agrega que desde 2014 existe una ley de observatorio de precios, “que si se pusiera en funcionamiento permitiría determinar en qué eslabón de la cadena se produce un aumento abusvo o injustificado de los precios, de manera que el gobierno pueda actuar sobre ese eslabón y reestablecer la normalidad. Como la ley nunca se puso en funcionamiento, no sabemos quién es el responsable: si el productor, el fabricante, el mayorista, el intermediario, el minorista, no lo sabemos. Hay intereses en juego, hay que preguntarse qué papel tienen esos grandes grupos económicos en las campañas electorales y luego recuperan con creces sus aportes. Si no no se puede explicar lo que está sucediendo”, explica.