Presos del espionaje

El sistema de escuchas y espionaje ilegal perpetrado desde la AFI durante la gestión de Mauricio Macri alcanzó hasta a las cárceles. Hoy el presidente Alberto Fernández anunció la intervención del Servicio Penitenciario Federal, hubo procedimientos en los domicilios de algunos de sus integrantes y se allanó el penal de Ezeiza donde habrían instalado micrófonos, tanto en las celdas como en las salas en las que los presos se reunían con sus familiares y abogados/as.

 miércoles, 10-junio-2020

Ni los presos se salvaron de ser escuchados por la AFI del ex presidente Mauricio Macri. La investigación señala que había vínculos entre un grupo de espías y algunos integrantes del Servicio Penitenciario Federal para obtener información de algunos detenidos del penal de Ezeiza.


La investigación judicial iniciada a partir de la denuncia de Cristina Caamaño por presunto espionaje ilegal durante la gestión de Mauricio Macri y Gustavo Arribas como titular de la AFI, alcanzó hasta las cárceles. Es decir que, no sólo se encontraron videos, audios, correos electrónicos y fichas con datos político-ideológicos de periodistas, intelectuales, políticos – opositores y oficialistas en ese momento- y gremialistas, sino que también se implementó un sistema de inteligencia sobre algunos detenidos cercanos al kirchnerismo.

A partir del descubrimiento del supuesto vínculo de Claudio Suriano, titular de la Dirección de Análisis de Información del SPF, con un espía, se conoció que en los pabellones C y D del Módulo 6 del penal de Ezeiza – el “alambrado” – habrían instalado micrófonos tanto en las celdas como en las salas de reunión en donde los presos reciben a sus abogados/as y a sus familiares, además de pinchar los teléfonos públicos de la cárcel. “Yo he ido a Ezeiza muchas veces y seguramente estaré también allí escuchado”, aseguró Alberto Fernández a Radio 10.

Como consecuencia de esto, el presidente anunció hoy la intervención del Sistema Penitenciario Federal y la designación de “una persona impoluta en la Justicia” que también estará al frente de la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios. En el transcurso de la tarde, se supo que se trataba de la ex jueza e integrante de Justicia Legítima, María Laura Garrigós de Rébori, quien defendió priorizar la salud de los presos frente al Covid-19. También se produjo un allanamiento en el penal de Ezeiza y hubo procedimientos en los domicilios de cuatro integrantes del SPF comprometidos con la causa de espionaje ilegal.

“El Servicio de Inteligencia del Servicio Penitenciario Federal actuó de manera irregular y fuera de todo control. Las tareas de inteligencia que se hacían en las cárceles se traspasaban a este grupo de la AFI denominado Súper Mario Bross”, manifestó Leopoldo Moreau. El presidente de la Comisión Bicameral de Inteligencia del Congreso adelantó que recibirán el testimonio del policía Leandro Araque y del abogado Facundo Melo, dos testigos claves en la causa de espionaje ilegal del macrismo.