Presupuesto: misión imposible

A pesar de que ya de por sí plantea fuertes ajustes como un recorte del 69 % en la obra pública que podría dejar a 30 mil personas sin trabajo, las previsiones del Presupuesto son tan irreales que lo vuelven obsoleto desde el momento mismo de su aprobación. “El Presupuesto está hecho a medida de lo que ordenó el FMI”, lanzó el economista Arnaldo Bocco.

 miércoles, 14-noviembre-2018

Para Arnaldo Bocco, el FMI ya controla efectivamente la política monetaria, cambiaria, fiscal y económica en general.


El Senado se apresta a aprobar un Presupuesto cuya principal característica es llegar al déficit cero primario -es decir, sin contar deuda- y ‘juntar las chirolas’ para pagar los intereses de ese endeudamiento. “El Presupuesto se construyó sobre el objetivo, enlistado por el Fondo, del pago de la deuda. Una vez calculado el monto que la Argentina tenía que abordar a lo largo de 2019, se estableció el resto para llegar con eso al déficit cero primario”, explicó el economista Arnaldo Bocco.

El Presupuesto encierra una trampa: a finales del año que viene, el gobierno argentino deberá pagar 14.500 millones de dólares en concepto de intereses mientras las empresas no pueden endeudarse a tasas razonables porque se levantó la tasa de interés para mantener a raya el tipo de cambio. ¿Cuál es el problema? Que al parecer el tipo de cambio actual no favorece exportaciones, con lo cual no se cumpliría lo que dice el Presupuesto. Además, con esta tasa, la economía va a caer más de lo previsto por el Presupuesto -una baja del 0,5 %-, por lo que la actividad podría achicarse entre un 1,5 y 2 %, haciendo que la recaudación sea todavía menor que la planteada en el Presupuesto. En consecuencia, el ajuste para pagar intereses y llegar al déficit cero, deberá ser todavía más áspero.

“Cuando la actividad económica cae 2 %, la recaudación cae 5 %. Es un cálculo estadístico historiográfico. Entonces, en la medida que se den situaciones de esta naturaleza, el Presupuesto es incumplible y el recorte va a ser más alto”, advirtió Bocco.

Algunos datos ya hacen prever una debacle económica. Por ejemplo: el proyecto que se aprobaría hoy en el Senado, tiene previsto un recorte del 69 % en la obra pública, uno de los dinamizadores económicos, que dejaría a unas 30 mil personas sin trabajo. “El Presupuesto, tal como está concebido, agudiza un proceso de deterioro del aparato productivo argentino como se empieza a ver ya en el sector industrial. Se ve también en las grandes corporaciones cuyos balances empiezan a dar muy negativos y ponen en riesgo muchos negocios”, apuntó Bocco.

“El Presupuesto está hecho a medida de lo que ordenó el FMI, que aligeró de decisiones al gobierno nacional para pasar a comandar la economía. Ni la política monetaria, ni cambiaria, ni fiscal, ni presupuestaria, son manejadas de manera autónoma por el gobierno”, concluyó el economista.