Prometer salud es posible

Luego de la promesa de Alberto Fernández de que si es electo va a garantizar la cobertura de medicamentos para jubilados, muchos medios salieron a decir que no era factible. Un informe muestra con números que con al actual presupuesto de PAMI podría realizarse sin problemas. Comprados desde el Estado, los medicamentos pueden tener un descuento de hasta 98 %.

 miércoles, 24-julio-2019

Kreplak criticó el cálculo hecho por muchos periodistas ya que las compras de medicamentos hechas por el Estado tienen descuentos que superan el 98 %.


El procedimiento de los medios adictos al gobierno para rebatir la propuesta electoral del principal candidato opositor fue bastante torpe: multiplicar el gasto promedio que cada jubilado tiene mensualmente en la farmacia por la cantidad de jubilados, lo que daba como resultado un número sideral. Nicolás Kreplak, presidente de la Fundacón Soberanía Sanitaria, indicó que “el presupuesto existente en este momento en el PAMI sería suficiente para llevar adelante esto”.

“Ningún Estado compraría a precio de lista de la farmacia de la esquina. Al hacer compras por parte del Estado, los descuentos son del 90 % ó 95 %”, sostuvo Kreplak. Un informe de la organización que conduce da ejemplos de que los descuentos pueden superar el 98 %, como el caso de la droga sofosbuvir utilizada para el tratamiento de hepatitis C, que en 2015 se compró a 17,8 dólares el comprimido, mientras que el precio de venta al público en farmacias era de 1.000 dólares.



El Estado tiene varias formas para bajar el precio (más allá de la obvia compra por cantidad). Kreplak señaló que cuando era viceministro de Salud se compró un medicamento para tratar el VIH en conjunto con los otros países del Mercosur a través de un fondo de la Oficina Panamericana de la Salud. El costo bajó 22 veces: de 90 pesos cada pastilla a solo 4 pesos.

Otra alternativa son los laboratorios de producción pública. “Hay medicamentos producidos por esos laboratorios que salen 40 pesos y en farmacias están a 780 pesos”, apuntó Kreplak, tomando el caso de un medicamento para bajar el colesterol, y disparó: “Uno puede decidir darle a los intereses de la deuda lo que se le está dando o dar la centésima parte de eso para comprar medicamentos. Es una decisión soberana: no puede ser que la salud de una persona dependa de la cantidad de dinero que tiene en su bolsillo. Si no, la vida es una mercancía de transa”.

El trágico escenario actual

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre los clubes de trueque muestra que los dos motivos principales por los que la gente acude a esa herramienta es por la falta de alimentos y medicamentos. Kreplak dice sentirlo a diario en su labor de médico: “Ni siquiera es que se endeudan, es que tienen que elegir que medicamento tomar porque no llegan a comprar todo, o terminan racionando los medicamentos que es una mala idea porque pierde la acción terapéutica”.