Qué atropello al corazón

La extensión de la frontera agropecuaria no reconoce límites. La semana pasada, el empresario mendocino José Sánchez atropelló con su tractor al campesino Alex Vega que, junto a su familia, reclamaba el pago de dos millones de pesos. Las amenazas, golpizas y asesinatos son algunas de las formas de amedrentamiento con que los dueños de la tierra intentan desalojar a los trabajadores.

 jueves, 22-abril-2021

El dueño de una finca avanzó sobre un trabajador con su tractor porque le reclamaba pagos adeudados. Foto publicada en El Otro.


Aquello que parecía haber quedado lejos en el tiempo, aún pervive entre quienes detentan la “propiedad” de la tierra. En una clara demostración de impunidad y de desprecio por la vida del “prójimo”, el empresario mendocino José Sánchez atropelló con su tractor a Alex Vega: un campesino que trabaja en su finca desde hace 4 años y que, junto a su familia, reclamaban por el pago de más de dos millones de pesos que les debe “el patrón”.

Además de las golpizas que sufrió ya estando en el piso y sin poder mover las piernas por el “dolor insoportable” en las piernas, el joven denunció que el empresario los obligó a firmar “sin leer” la renuncia del contrato de trabajo. “Nos cerraron la puerta en la cara y no nos daban nada”, explicó el joven a Nada del Otro Mundo. “Nos amenazaron de muerte: ‘si no te vas, hoy va a ser el último día que amaneces acá’”, relató.



La falta de humanidad del titular de la firma Germinando S.A. se enmarca en la recurrente violencia rural perpetrada por los representantes del agronegocio contra los trabajadores de la tierra a partir de la desregulación económica de los años ’90. De acuerdo a un informe realizado por el Instituto Gino Germani de la UBA, con la extensión de la frontera agropecuaria se intensificaron las amenazas, golpizas, violaciones y asesinatos – por parte de las fuerzas privadas y/o fuerzas de seguridad- para así conseguir que las familias campesinas abandonen los territorios.

De esta manera, la coacción física directa sobre los peones – la mayoría de las veces contratados bajo condiciones indignas – está vinculado fundamentalmente a los conflictos por la tierra. En casi el 40% de los casos relevados entre el año 2002-2009, hubo alguna persona detenida, procesada, herida, amenazada con armas de fuego, torturada y/o asesinada en la disputa.