Querido Papá Noel…

La cena de fin de año cuesta un 48% más que en 2017 y un 251% si se la compara con 2015. En tanto, la mesa de dulce aumentó este año un 78% y las cajas navideñas un 155% en tres años. Un salario mínimo alcanza hoy para 2,7 cenas y mesas dulces contra 3,3 del año anterior. Los datos son de un informe de CEPA.

 lunes, 3-diciembre-2018

En 2018, un Salario Mínimo Vital y Móvil alcanza para adquirir 2,7 cenas y mesas dulces, mientras que en 2017 se podían comprar 3,3.


En la cartita de regalos para la próximas Navidad habrá que incluir la cena de festejo. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) festejar nochebuena o fin de año con un típico asado, con picada y helado de postre les cuesta a los hogares $3.220, para una mesa de 5 a 6 comensales, es decir, 48% más caro que en 2017.

Si la misma comparación se realiza con 2015, las familias deberán gastar un 251% más para pasar un buen momento. En valores contantes y sonantes, el precio para la cena en 2017 alcanzaba los $2.176, mientras que en 2016 costaba $1.632 y en diciembre de 2015 sumaba $915, con los mismos productos e iguales cantidades.

La mesa dulce ya dejó de serlo: se encareció 78% en el último año y 216% en relación al 2015. Para este fin de año un champagne, una sidra, 2 pan dulces, 1 budín y frutas secas tienen un costo aproximado de $943, mientras que en 2017 sumaban $530, en 2016 alcanzaban los $398 y en 2015, $298.

Tampoco las cajas navideñas se salvan de la inflación macrista: 155,8% más caras que en 2015. Para dimensionar el incremento, la cena de fin de año y en la mesa dulce aumentaron en promedio 54% en el último año, mientras que el SMVM solo lo hizo 28%, al igual que la jubilación mínima.

Si se considera la evolución desde 2015, el incremento alcanzo el 243% entre las fiestas de 2015 y las actuales, pero el SMVM sólo creció 102% y la jubilación mínima, 116% en igual periodo. Así, hoy un SMVM alcanza para 2,7 cenas y mesas dulces, mientras que en 2017 se podían comprar 3,3 cenas y mesas dulces, es decir, una pérdida de poder adquisitivo de 17%. Si se considera los precios de 2015, la perdida asciende a 41%, dado que en aquellas fiestas podían adquirirse 4,6 cenas y mesas dulces.

Si la misma comparación se realiza con la evolución de la jubilación mínima, se observa que en 2018 se pueden adquirir 2,2 cenas y mesas dulces, mientras que un año antes se podían comprar 2,7 y en 2015, 3,5. Es decir, se produce una pérdida de poder adquisitivo del 16% en el último año y de 37% respecto de diciembre de 2015.