Que la tortilla se vuelva

Según un informe de CELAG, Argentina podría recaudar 4,7 mil millones de dólares con el impuesto a las grandes fortunas, lo que permitiría financiar políticas de seguridad social y programas de asistencia al trabajo. Alrededor del 70% de las Pymes ya advirtieron que no podrán abonar el medio aguinaldo de junio y solicitaron una ampliación del ATP. Desde CAME registraron una caída de 53% en la producción, mientras que la CAC señaló que las ventas se redujeron en un 30% en este contexto de pandemia.

 martes, 2-junio-2020

Trabajadores de ATE se manifiestan a favor del impuesto a las grandes fortunas, un proyecto que aguarda ser debatido en el Congreso de la Nación y suscita resistencias de los sectores económicos más concentrados del país.


De acuerdo al informe “¿Cuánto podría recaudar el impuesto a las grandes fortunas en América Latina? , el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) consideró que Argentina alcanzaría a recaudar casi 5 mil millones de dólares aplicando ese gravamen y que el mismo podría servir para financiar programas de seguridad social y asistencia al trabajo como el IFE, la AUH y el ATP. Con una alícuota del 2,5%, alrededor de 30 mil contribuyentes millonarios tributarían 4,7 mil millones de dólares, de los cuales el sector “más rico” – que integran la lista publicada en la revista Forbes – aportaría 220 millones.

El dato vertido por el documento cobra relevancia en un momento en el que alrededor del 70% de las Pymes del país – que vieron afectada su actividad por el ASPO- advirtieron que no podrán abonar la mitad del aguinaldo correspondiente al mes de junio y solicitaron un refuerzo o ampliación del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) lanzado por el Estado en el marco de la coronacrisis. Según informó Ámbito Financiero, tanto la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Confederación Empresaria de la Argentina (CGERA) y la Cámara Argentina de Comercios y Servicios (CAC) también evalúan la posibilidad de negociar con los sindicatos el pago en cuotas, una propuesta que no tiene el “visto bueno” de la CGT: Héctor Daer ya aclaró que “no hay ningún debate sobre la mesa”.

Sin embargo, la situación de las Pymes es complicada. Desde CAME señalaron que la producción registró una caída del 53,1% en abril con respecto al mismo período del año pasado y que el mayor desplome lo sufrió el rubro Indumentaria y Textil donde la baja fue del 79,4%. Además, el relevamiento realizado por la misma cámara indicó que sólo el 17% de las empresas dijo tener una actividad “muy buena o buena”, mientras que el 20% calificó su situación productiva como “crítica” y el 34% la definió como “mala”. Sumado a esto, la baja en la exportación de manufacturas industriales y la retracción del consumo interno como efecto colateral de la pandemia, son factores que no están contribuyendo al bienestar del sector. “A pesar de que el 80% de las provincias comenzaron a abrir la actividad comercial, los negocios están vendiendo un 30% menos que antes de la cuarentena”, aseguró Mario Grinman, secretario General de CAC.