“Quien contaminó el agua, después dijo que era segura”

Cada vez más cerca del juicio oral, la semana pasada declararon los peritos en la causa Taym y confirmaron que hubo contaminación producto del derrame que tuvo lugar en la planta de Roggio durante el temporal del 28 de marzo de 2017. En muy poco tiempo, recibió un caudal similar a tres veces el cauce del Río Tercero y, una hora y media antes de que Aguas Cordobesas cerrara las compuertas, ingresó a la empresa, por lo que un gran sector de la zona sur de la ciudad consumió agua con residuos peligrosos.

 Viernes, 19-febrero-2021

Los peritos comprobaron que el desborde en la planta de residuos peligrosos Taym contaminó el agua que consumió un sector de la zona sur de la ciudad de Córdoba.


Casi a cuatro años del desborde de agua y el colapso en la empresa Taym, la causa judicial está cada vez más cerca del juicio oral y público. La semana pasada declararon los especialistas que habían participado de la pericia multidisplinar del año 2018, en la que confirmaron que hubo contaminación del agua y que la planta de residuos peligrosos jamás debió emplazarse en ese lugar.

Según explicó Carlos González Quintana, abogado de les vecines, durante el temporal del 28 de marzo del 2017 ingresó una cantidad de agua similar a tres veces el cauce del Río Tercero – 1.500.000 m3 – en la empresa propiedad del Grupo Roggio. “No tenían taludes y había una pendiente de 100 metros en el sentido Oeste – Este, cuando del Oeste bajan las lluvias de Paravachasca”, señaló a Al Revés. Además, indicó que la firma se apostó en medio de una cuenca de agua natural. “Si tomas la recurrencia de agua en 100 años, nunca se podría haber autorizado”, aseguró.

Uno de los puntos que funcionó como argumento para la defensa fue que, de acuerdo a lo que establece la Ley de Residuos Peligrosos, los índices de contaminación dieron inferiores a los valores guías. En ese sentido, los peritos aclararon que este fenómeno se produjo por la gran cantidad de agua que ingresó a la planta y diluyó todos los químicos. “Es como arrojar 100 litros de cianuro puro a la Laguna Mar Chiquita”, comparó el letrado. “Además, el suelo filtró el líquido y las muestras se tomaron tiempo después”, agregó.

Como si el desastre provocado fuera poco, los especialistas pudieron comprobar que el agua contaminada salió de Taym, pasó por el Canal Los Molinos e ingresó a la planta de Aguas Cordobesas – también propiedad del Grupo Roggio – “una hora y media antes de que la empresa cerrara sus compuertas”. “Un gran sector de la zona sur de la ciudad consumió agua contaminada”, determinó el abogado.

En la causa penal están imputados los profesionales a cargo de la planta – César Rispky y María del Milagro Aráoz Ferrer – pero las responsabilidades políticas brillan por su ausencia. Taym S.A. se instaló en el año 2000 en esa zona gracias a la autorización de la Agencia Córdoba Ambiente y a la firma del titular de DIPAS de ese momento, Fabián López, quien actualmente es el ministro de Servicios Públicos de la provincia. “Encima, al día siguiente del desastre, el ERSEP y la empresa Aguas Cordobesas salieron a decir que el agua era segura”, recordó. “Es decir que, el mismo que contaminó el agua, después dijo que se podía consumir”, concluyó.