“Schiaretti aprovechó la pandemia para meter un mazazo muy duro a los jubilados”

El titular de la UEPC, Juan Monserrat, reivindicó el enorme trabajo realizado por toda la comunidad educativa en medio de un contexto inédito que obligó a pensar nuevas estrategias y aprender sobre la marcha. En diálogo con Al Revés, criticó duramente al gobierno provincial, valoró el papel del Estado Nacional y se mostró cauteloso respecto de la presencialidad del ciclo lectivo del próximo año.

 martes, 1-diciembre-2020

El titular del gremio docente, Juan Monserrat, brindó definiciones de un año escolar atravesado por la pandemia y un fuerte recorte jubilatorio por parte del gobierno provincial.


Luego de un año escolar atípico en donde hubo sólo dos semanas de clases presenciales, las expectativas para el ciclo lectivo 2021 crecen a medida que se acerca la posibilidad de una vacuna contra el coronavirus. Hoy la secretaria de Educación de Córdoba, Delia Provinciali, anunció que en marzo volverían los alumnos a las aulas. Al respecto, el titular de la UEPC, Juan Monserrat, se mostró cauteloso y consideró que la presencialidad dependerá de los datos epidemiológicos, las recomendaciones de los infectólogos y de cómo se pueda evitar la exposición a la enfermedad en las escuelas. “Sin dudas que todos estamos esperando que se reactive la normalidad y el vínculo con los alumnos, pero fundamentalmente queremos que los papás tengan toda la tranquilidad para mandar sus chicos a las escuelas”, aseguró. “La escuela es la última actividad que está quedando para volver a cierta cuota de normalidad en la vida societaria y ciudadana”, señaló.

En diálogo con Al Revés, el representante de los docentes de la provincia, realizó un balance de un año “desafiante y distinto” que obligó a pensar y repensar nuevas estrategias y, principalmente, aprender sobre la marcha. “Ha habido cosas muy enternecedoras, como la creatividad por parte de los padres que han tenido que estar permanentemente con sus hijos, pero también de los docentes que han buscado formas vinculares novedosas”, comentó. En ese sentido, si bien admitió las dificultades que implicó la virtualidad, reivindicó la enorme dedicación de los maestros y profesores. “Significó mucho más trabajo que lo habitual, un horario mucho más extendido y un formato mucho más difuso en cuanto a la temporalidad en la que uno transita la educación formal”, explicó. Para el gremialista, recuperar la conectividad; invertir en plataformas seguras, gratuitas y accesibles; y evitar que se “mercantilice todo el proceso educativo”, deberían ser las prioridades del Estado Provincial para garantizar una educación de calidad en una etapa pospandemia.

Con una postura muy crítica hacia la gestión de Hacemos por Córdoba, el gremialista reveló que recién ahora – a fin del año escolar – el gobierno dispuso la compra de 30 mil netbooks para una matrícula de casi 900 mil alumnos en todo el territorio. “Un aporte minúsculo con relación a lo que se necesita”, estimó. El desinterés por la educación también quedó reflejado en el recorte jubilatorio y en el insuficiente aumento salarial otorgado por la Provincia que no alcanzó a cubrir la inflación. “Schiaretti fue uno de los pocos gobernadores que aprovechó la pandemia para meter un mazazo muy duro a la previsión”, afirmó. “La forma de calcular la jubilación docente, de acá para adelante, constituye la peor del país”, sentenció. Con respecto a la negociación salarial, adelantó que se retomará en febrero del próximo año. “Nos queda la ardua tarea de recuperar todo lo perdido durante el 2020”, determinó.

Buena sintonía con Nación

Ayer se llevó a cabo una reunión por paritarias nacionales, en donde el gobierno nacional y los sindicatos docentes federales acordaron elevar el salario mínimo a 27.500 pesos. “Ha habido un fuerte reconocimiento de la necesaria participación activa de los docentes organizados en el ámbito federal que ha permitido que tengamos – si bien no es importante en el resultado final – una porcentualidad muy significativa en el salario inicial del maestro de grado y un reconocimiento del 34% más de lo que teníamos al final de la etapa de Macri”, apreció Juan Monserrat.

Para el sindicalista, existe una fuerte predisposición por parte de las autoridades del Estado Nacional para con los trabajadores de la educación. “El cambio se ha notado porque no ha habido tantas sospechas para con los docentes, ni tanta persecución a la actividad sindical”, valoró. “Queda una tarea para los próximos años, tanto del gobierno provincial como del nacional, de una fuertísima inversión que supere ampliamente el 6% del PBI”, vaticinó. “Si nosotros queremos recuperar niveles de cobertura y de calidad tal cual lo demanda la sociedad, va a haber que priorizar el gasto educativo por sobre otros gastos”, finalizó.