Se llevaron todo

Macri lo hizo. Agosto fue un mes récord en fuga de capitales: hay 5909 millones de dólares menos en el país. La crisis cambiaria, la veloz subida del dólar y la incertidumbre económica generaron que muchas personas resolvieran comprar dólares y otras retirar los depósitos para girarlos al exterior. Según lo informado por el Banco Central, fue la cifra más alta desde el 2003 y supera la cantidad de dinero que el FMI promete desembolsar en estos meses. En lo que va del año, se fugaron más de US$19 mil millones del sistema financiero argentino.

 lunes, 23-septiembre-2019

A un mes de las elecciones presidenciales, la crisis financiera provocó la fuga de casi 6 mil millones de dólares sólo en el mes de agosto


Algunos portales informativos adjudican este fenómeno a los resultados de las PASO, repitiendo así el argumento que esgrimen desde el Gobierno. Sin embargo, pese a las coincidencias de las fechas, la fuga de capitales es algo que viene sucediendo desde hace un tiempo producto de las políticas neoliberales y las medidas que se tomaron en el sistema financiero durante estos últimos años. Según difundió el BCRA a través del informe sobre la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, en agosto la compra neta de billetes y divisas del sector privado (personas y empresas) alcanzó los 5909 millones de dólares, prácticamente duplicando la cifra del mes de julio y rememorando la estadística que se registró en el año 2003. Además, el monto es mayor a los 5400 millones de dólares que el Fondo Monetario Internacional desembolsaría en los próximos meses. En pocas palabras, en agosto se fue más dinero del que debería ingresar como préstamo.

Frente a esta huida de capitales, a principio de mes el BCRA dispuso una serie de medidas – algo muy similar al tan vapuleado “cepo”- tendientes a “preservar la estabilidad y quitarle volatilidad a los mercados”. Pero los especialistas señalan que el Gobierno debería tomar medidas restrictivas más profundas para regular y controlar la fuga de divisas del país, algo que probablemente no va a realizar por el costo político y electoral que conlleva. En su lugar, los especialistas explican que la gestión de Mauricio Macri prefiere privilegiar la campaña electoral con vistas a octubre, lo que significaría continuar sacrificando todas las reservas y exponer al país a una situación financiera crítica. Lo cierto es que el mes pasado 1.300.000 argentinos decidieron anticiparse y compraron dólares: un 97% adquirió menos de 10 mil dólares – el límite establecido por el Banco Central- y el 3% restante realizó compras menores a ese monto. Otros retiraron sus depósitos de los bancos y/o giraron las divisas al exterior.

Desde la dirección del BCRA, interpretaron estos índices como resultado de un “comportamiento heterogéneo” por parte de los clientes, aunque todo pareciera demostrar que se trataría de la falta de confianza en el sistema financiero argentino en un marco de inestabilidad e incertidumbre que predomina en el panorama económico del país. Guido Sandleris, titular de la entidad, habló de que la demanda de dólares se duplicó “tras las PASO”. No obstante, antes de las elecciones en donde el gran perdedor fue el oficialismo, ya había una fuerte fuga de capitales: en lo que va del 2019, en total se fueron 19736 millones de dólares del país. Esta semana, Guido Sandleris viajará con el ministro Hernán Lacunza y parte de su equipo económico a Estados Unidos con el objetivo de reunirse con las autoridades del FMI para negociar el envío de fondos. El encuentro se concretará el martes y es una de las últimas herramientas con la que cuenta el Gobierno para garantizar las reservas hasta fin de año -necesitan alrededor de 14.543 millones de dólares- y así evitar endurecer las medidas restrictivas para la compra de moneda extranjera.