“Se va a emitir todo lo que haga falta para que no haya cuasimonedas”

El panorama económico anuncia turbulencias a corto, mediano y largo plazo, pero, según la economista Gisela Veritier, la Argentina todavía tiene margen para contener las demandas internas mediante la emisión de moneda. El gobierno emitió mucho menos porcentaje de su PBI que lo que ya hicieron en países como Alemania, Italia, Estados Unidos o Brasil.

 miércoles, 6-mayo-2020

La economista Gisela Veritier dice que los gobernadores harán todo lo posible para evitar la emisión de cuasimonedas.


La lectura de las señales de la economía solo anuncian escenarios de emergencia y, con el plazo de negociación de la deuda externa llegando a su fin, las posibilidades para la Argentina se arriman a un filo peligroso. Según el análisis de la economista Gisela Veritier, la primera cuestión es la de distinguir entre lo global y lo local, donde el impacto de la pandemia alcanza a todo el mundo por igual, pero impacta de manera diferente en cada país.

“El coronavirus y el freno de la demanda impactó fuertemente en el país, que venía de tres o cuatro años de recesión. Esto es una de las cuestiones que se está evaluando para ver si se liberan las actividades económicas y cuáles”, dijo Veritier, en una entrevista con Nada del Otro Mundo, y explica que a raiz del impacto social que tuvo la crisis sanitaria, la liberación progresiva de nuevas actividades económicas abre la posibilidad de otra ola de contagios incluso antes de que se llegue al pico.

“Por otro lado está la situación límite de la economía, y se estima que la recesión va a ser de entre un 6% y un 7,5%, y tambien se conjuga la cuestión de la renegociación de la deuda, que se venia manejando desde el principio de la gestión de Alberto Fernandez”, sigue la especialista. “Hoy estamos parados en un lugar donde no hay condiciones para pagar la deuda porque no hay plata, si la hay es mediante la emisión monetaria para financiar la crisis que plantea el coronavirus”.

Sobre este punto y ante las discusiones que se abrieron ante la posibilidad de la emisión de cuasimonedas por parte de las provincias, Veritier asegura que los gobernadores “van a negociar todo lo posible para no emitir una cuasimoneda”. “Se emitirá toda la cantidad de dinero que haga falta para no llegar a eso. Si se compara el paquete de emisión monetaria de Argentina con el del resto del mundo, Argentina está muy atrás”, explica y pone como ejemplos a Alemania, que emitió un paquete del 28% de su PBI para contener la crisis, Italia con un 26%, Estados Unidos un 14% o Brasil con el 10%. “Argentina lleva emitiendo un 5%. Estamos atrás con respecto al resto del mundo para contener una crisis inédita. Falta ver qué hará el país, pero se va a tratar de parar que las provincias emitan cuasimonedas”, dice.

En cuanto a las alternativas que se abren ante una aceptación o un rechazo de la oferta argentina a los bonistas, Veritier dice que “hoy estamos en medio de una jugada de poker, donde pasado mañana será el plazo de respuesta de los acreedores, si van a aceptar o no y si el gobierno va a aceptar o no la contrapropuesta de los acreedores”.

“Como dice Fernández, a partir de abril de 2018 los capitales se fueron del país, y hoy, con el riesgo país y la situación de corridas cambiarias del año pasado, el mercado financiero tiene el grifo cerrado hacia la Argentina. La situación de default ya está. Lo que cambiaria seria la formalización y en cómo sería considerada Argentina en el resto del mundo en cuestión de préstamos, de tasas de interés, posibles ayudas, lo que se habla de si somos mercado fronterizo o emergente. Pero esto sería otro caso más de defaults históricos del mundo”, concluye.

En caso de un default formalizado, la economista asegura que la realidad del ciudadano común no se va a ver modificada. “No va a afectar si va a poder ir al supermercado o no, sino si el país va a recuperarse más rápido o más lento de una recesión”. “La gran realidad es que los fondos internacionales hoy están muy guardados, con tasas negativas en todo el mundo. Si bien no hay acuerdo, los acreedores no son ajenos a esta situación, además de que ya hubo negociaciones anteriores y muchos piensan que la propuesta no es mala. Pero los más poderosos están peleando por una mejor propuesta. La propuesta del gobierno está en un 30% del valor del mercado de esa deuda, pero los fondos buitres estarían entregando entre un 25% y un 30% del valor del mercado, por lo cual algún acreedor que no quiera seguir litigando quizá se termine yendo a los fondos buitre que son los capaces de aguantar, negociar y cobrar no solo los capitales y los intereses sino todos los montos judiciales”.