Se viene el estallido

La segunda ola irrumpió con una curva vertical. Si el año pasado se llegó al pico de contagios luego de dos meses, ahora ocurrió en solo dos semanas. Con una ocupación de camas de casi el 90% en el ámbito privado bonaerense, los especialistas alertaron sobre el colapso del sistema sanitario y recordaron que no hay medida que funcione sin una ciudadanía “solidaria y responsable”.

 Lunes, 12-abril-2021

Además del aumento abrupto en la ocupación de camas, la segunda ola también provocará un gran desgaste en el personal de salud.


Ni rebrote ni pico. Es la segunda ola y no hay dudas. Aun sin datos acerca del “movimiento” del virus durante Semana Santa, la velocidad y la cantidad de infectados es aterrador. Según señalaron los especialistas, desde hace dos semanas el crecimiento de la curva es “vertical” y se equipara a un pico que fue alcanzado recién después de dos meses durante el año pasado.

Si bien el reporte del Ministerio de Salud de la Nación informó que hay un 58,7% de ocupación de camas críticas en todo el país, la Unión Argentina de la Salud (UAS) señaló que esa cifra asciende al 95% en el sector privado de CABA. Mientras el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, habla de evaluar “minuto a minuto” la situación, les especialistas advirtieron que el sistema sanitario podría colapsar en un mes si se mantiene la velocidad de los contagios.

En una carta a la población, les directores de los hospitales provinciales y municipales de la provincia de Buenos Aires remarcaron que vienen “semanas claves” para poder salvar miles de vidas. “No hay medida que funcione sin una ciudadanía solidaria y responsable que las cumpla, ni controles que lo garanticen”, explicaron. “Solos y solas no podemos”, alertaron.

Con un promedio de 190 mil personas inoculadas por día en todo el país, las autoridades sanitarias buscan ganarle la carrera a los casos y proteger a la mayor cantidad de personas posible. No obstante, quizás sean los menores de 60 años – que todavía no han recibido la primera dosis – los que se podrían ver más afectados por la segunda ola, teniendo en cuenta la presencia de las nuevas variantes y su alta contagiosidad; así como también el desastre que se vive en Brasil en donde el 52% de los internados de gravedad tienen menos de 40 años.