Según Lacunza, iguales pero mejores

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, presentó el proyecto de Presupuesto 2020 en Diputados. Dijo que vamos a estar en el mismo punto de origen que en 2015 pero con “una plataforma de despegue con mejores perspectivas”. El proyecto prevé un crecimiento del PBI de 1 %, dólar a 75 pesos para diciembre del año que viene y una inflación del 34 %.

 lunes, 16-septiembre-2019

Hernán Lacunza estuvo en la Cámara de Diputados presentando el Presupuesto 2020.


“A fin de este año vamos a estar nuevamente en el punto de origen. La plataforma de despegue para la Argentina en el próximo ciclo político tiene mejores perspectivas”. Hernán Lacunza pronunció esa frase ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados mientras presentaba el Presupuesto 2020 haciendo una comparación con la situación recibida por el Gobierno de Macri y sentó así la base de su exposición.

El proyecto prevé un crecimiento de un punto del PBI el próximo año, con un dólar a 75 pesos en diciembre de 2020 –y una cotización promedio de 67 pesos-, una inflación del 34 % -con un promedio del 43 %-, y un cierre de 2019 con una suba de precios del 52,8 % y una caída del PBI del 2,6 %. “Prevemos una variación del tipo de cambio muy semejante a la inflación”, explicó Lacunza.

Pero no todo fueron fríos números en la exposición. Lacunza admitió que si se toman “las variables convencionales para medir el bienestar, el empleo y la inflación, los resultados de estos cuatro años han sido inferiores a los esperados”. Al mismo tiempo, consideró que el Gobierno recibió un “triángulo de las Bermudas” entre variables que se tensionaban, como distorsión de precios relativos, tipo de cambio y tarifas de servicios públicos atrasados, inflación y crecimiento, que hacían imposible la solución de una sin lesionar la otra.

Lacunza deslizó algunas críticas al rumbo económico del Gobierno durante todo su mandato. Dijo que “la deuda tiene un límite, no puede ser un mecanismo de financiamiento permanente”. De todos modos, dijo que no importa el porcentaje del PBI que signifique la deuda sino que “lo importante es la capacidad de repago”. “No existe un problema de solvencia sino de liquidez motivado por la incertidumbre electoral en la coyuntura”, opinó, a lo que agregó que “hoy no existe el crédito voluntario para el sector público argentino, más bien fundado en la falta de certezas en la trayectoria fiscal futura”. O sea: la culpa es de las urnas y de la oposición –que casi seguro ganará- que no da confianza.

Por último, Lacunza reiteró que “la Argentina no necesita un tipo de cambio más alto que el que tiene, al menos para producir y competir”. “Superada la tensión electoral y las dudas sobre la liquidez de la deuda pública argentina estaremos a resguardo de shocks cambiarios”, pronosticó.

En un mismo lodo, todos manoseaos

El ministro buscó insertar el desastre económico macrista en una suerte de continuidad de un problema de todo el proceso desde la recuperación de la democracia. “Nos debemos 36 % de pobreza y 69 % de inflación desde que recuperamos la democracia. No han dado los resultados que todos soñamos con gobiernos de todo tipo, de todos los partidos, de todos los programas económicos”, indicó. El macrismo busca licuar su responsabilidad dentro de una suerte de ‘movimiento fracasista económico histórico’ del país. Las urnas ya anticiparon en las PASO que no se creen ese cuento.