Si son los otros, es ‘herencia’; si son ellos, es ‘arrastre’

La consultora Ecolatina advirtió sobre el difícil panorama que enfrentará la economía argentina en 2019. El gobierno ha logrado ser su propia pesada herencia, aunque el ministro Dujovne insista en decirle ‘arrastre’.

 jueves, 20-septiembre-2018

Dujovne insiste con la idea del arrastre negativo. Sin embargo, se llama ajuste.


El Indec difundió el dato de que la caída de la actividad económica en el segundo trimestre fue la peor en cuatro años: un descenso de 4,2 por ciento en comparación al mismo trimestre de 2017. A partir de ese dato, la consultora Ecolatina advirtió que la economía argentina “pasó de crecer casi 4 por ciento en el primer trimestre a caer más del 4 por ciento en el segundo”.

Según indicaron desde la consultora, “la caída respondió principalmente a la sequía que afectó a la producción agropecuaria (-31,6 por ciento interanual. De hecho, excluyendo este sector, el nivel e actividad se mantuvo estable en términos interanuales”. El primer trimestre mostraba todavía algunos ‘brotes verdes’ –como gustan llamarlos algunos adalides oficiales, pero en el segundo la crisis golpeó con el puño cerrado: el PBI desestacionalizado cayó un 4,0 por ciento.

El ministro Dujovne, en sus últimas declaraciones, insistió en subrayar que la previsión de la caída de la actividad económica para el año que viene (-0,5 por ciento) tienen que ver con un ‘arraste’ de la situación de este año. “Pese al buen comienzo del año, la actividad económica caerá en torno a 2,5% durante 2018. Esta situación dejará un arrastre estadístico negativo para el año que viene de casi 3 por ciento, lo que significa una pesada herencia para la actividad económica en 2019”, indica el informe de Ecolatina.

El gobierno, increíblemente, se convirtió en su propia pesada herencia.

Incluso, los economistas de distintas extracciones coinciden en afirmar que la caída de la actividad económica en el tercer trimestre será todavía peor.

Por último, se destaca que la balanza externa sigue con la misma tendencia de 2017. “Las cantidades importadas crecieron 2,7 por ciento interanual mientras las exportadas cayeron 7,5 por ciento”, consideró Ecolatina. Las exportaciones, precisamente, son la gran esperanza del gobierno para el año que viene: necesita, principalmente, de las exportaciones agropecuarias para cumplir con el programa económico que está incluido en el Presupuesto. “El único driver del crecimiento provendrá de las exportaciones gracias a la significativa mejora de la competitividad cambiaria”, cerró el informe de la consultora.