Smartmatic: la fuente de los problemas

La Dirección Nacional Electoral convocó a los partidos a los que debía entregarles el código fuente del software de Smartmatic, pero apenas se los exhibieron en un Power Point. “Se ha perdido totalmente la confianza”, dijo el especialista Javier Smaldone, y agregó que “el software no pasó ningún control serio de seguridad”.

 jueves, 8-agosto-2019

La empresa venezolana ya fue foco de conflicto en elecciones en países de todo el mundo. Sin embargo, el macrismo la eligió por ser "la más barata".


La Argentina enfrenta un largo proceso electoral en medio de una profunda crisis económica. Esto, que debería poner en el centro de la escena temas neurálgicos, se vio alterado por los problemas surgidos del cambio de sistema de escrutinio provisorio y la contratación de la empresa venezolana Smartmatic. “Si hace 10 días estábamos preocupados, hoy estamos sin saber cómo va a resultar la cosa el domingo”, dijo el especialista Javier Smaldone.

Es que ayer la Dirección Nacional Electoral (DINE), que debía entregar el código fuente del software a los representantes de los partidos –el Código Electoral marca que esto debe hacerse como mínimo 30 días antes, por lo que ya estaba fuera de término-, apenas les mostró el software en un Power Point, sumando una mancha más al escandaloso manejo que se viene haciendo en relación a este tema. “Amén de si funciona o si hay alguna falla, la realidad es que se ha perdido totalmente la confianza. Los motivos técnicos son sobrados: ya vimos que el software no ha pasado ningún control serio de seguridad”, consideró Smaldone, sumando a la no entrega del código fuente para su auditoría.

Una pregunta que surge es por qué motivo los partidos no protestaron antes y por qué instalaron el tema en agenda tan cerca de las PASO. “Para decirlo en criollo, se durmieron”, afirmó el especialista cordobés. Hace un par de días, el PJ presentó un amparo que pedía la retirada de Smartmatic, lo cual por una cuestión de plazos implicaba el retiro del nuevo sistema y que no hubiera escrutinio provisorio el domingo.

Para Smaldone, incluso los 30 días que establece la norma son insuficientes para hacer controles a fondo: “El sistema tiene que estar terminado y congelado 90 días antes”.

¿El sistema es vulnerable? “Encontramos varios puntos, pero no podemos asegurarlo con total certeza porque para eso hace falta tener acceso como mínimo al código fuente”, respondió Smaldone. El problema no solo la seguridad sino también el despliegue: se pasa de un sistema que digitalizaba telegramas en 450 oficinas de correo a uno donde esos documentos se digitalizan y se transmiten desde 11.000 escuelas y 1.100 oficinas de correo.

Sistema privado, ¿para qué?

Smaldone indicó que el fondo de la cuestión es por qué el Estado pone el escrutinio provisorio, responsabilidad del Ministerio del Interior, en manos de una epresa privada. De 1997 a 2017 fue Indra, esta vez será Smartmatic. “La empresa provee un programa que digitaliza un documento en cada escuela y lo transmite a un servidor centralizado. Y del otro lado, ponen un software que toma esas imágenes y las distribuye en los puestos de carga. Es algo bastante simple”, dijo Smaldone.

Los data entry –encargados de la carga de datos- son 1.800 operadores que no pertenecen a Smartmatic sino que son contratados por consultores de RRHH para el Estado. Y el Correo Argentino hace la parte más difícil: la logística de distribución física de todos los elementos.

El ejemplo de Santa Fe

Este año, Santa Fe tuvo un acto electoral donde se utilizó un sistema realizado 100 % con recursos públicos. Smaldone contó que el software fue desarrollado por empleados de planta del gobierno provincial junto a especialistas de la Universidad Nacional de Rosario. Los data entry fueron cadetes de la policía, a quienes se les pagó por su trabajo. “Las elecciones fueron ejemplares, tanto que perdió el oficialismo”, cerró el especialista.