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Sonrían y digan ‘ajuste’

Macri logró su cometido y ya tiene su foto con los gobernadores. Tras la reunión, Frigerio y Dujovne dieron algunos lineamientos generales junto a tres gobernadores: el radical Valdés (Corrientes), a Omar Gutiérrez (Neuquén) y Juan Manuel Urtubey (Salta). El pampeano Verna, el único que rompió el molde.

 Miércoles, 12-septiembre-2018

Schiaretti en primer plano y el resto de los gobernadores sentados junto a Macri en Casa Rosada. La foto tan esperada.


Luego de varias semanas de reuniones, encuentros con los ministros de Economía provinciales y distintas versiones, los gobernadores fueron al pie y acudieron al llamado del presidente. Algunos se quejaron de que no podían decir si apoyaban o no porque el Ejecutivo no les había dado el proyecto. Ahora tampoco tuvieron muchos detalles: Rogelio Frigerio admitió en conferencia de prensa que “se les presentaron a los gobernadores los lineamientos básicos generales”.

A la reunión finalmente asistieron 21 gobernadores. El pampeano Carlos Verna se sumó a pesar de que había anunciado que no iba a estar porque empezaba el tratamiento por un cáncer de huesos que le acaban de diagnosticar. Así y todo, viajó a Buenos Aires y rompió el molde. Antes de la reunión, tuiteó: “Hay gobernadores peronistas que están más cerca de Macri que de Perón”. Y le añadió una foto suya junto a Rodríguez Saá, por si no quedaba claro quiénes eran las excepciones.

Luego, sostuvo que “en la reunión de gobernadores no nos pusimos de acuerdo ni para redactar un comunicado de prensa” y que hay que esperar “que el Ejecutivo nacional presente el Presupuesto para opinar sobre él”.

Tras la reunión, el gobierno mandó a la cancha –en conferencia de prensa- a Frigerio y a Dujovne y a tres gobernadores: el radical Gustavo Valdés, de Corrientes; Omar Gutiérrez, de Neuquén, del Movimiento Popular Neuquino; y el peronista más macrista, el salteño Juan Manuel Urtubey. La idea del gobierno pareció ser que todos los sectores políticos asimilen el golpe de la crisis que el macrismo generó. Lo resumió Gustavo Valdés en una línea con la que buscó marcar la cancha: “Hay una crisis cambiaria, pero la estamos enfrentando entre todos”. Urtubey asintió: “Hay consenso en que la Argentina debe tener una Ley de Presupuesto y que debe ser con equilibrio primario. Eso requiere un esfuerzo de todos”. “No tener el presupuesto sería un golpe institucional que nada beneficiaría a ningún sector y a ninguna provincia y a ningún argentino”, agregó el gobernador neuquino Omar Gutiérrez.

“Hemos encontrado en los gobernadores un acompañamiento a la necesidad de que el presidente cuente con una herramienta institucional fundamental”, sostuvo el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien además adelantó que “la necesidad de acelerar el camino al equilibrio de las cuentas públicas nos obligó a pensar por el lado de los ingresos”. ¿Cobrarles a los que más tienen? No es lo que parece. Dujovne reveló que se hará una adenda al Pacto Fiscal firmado el año pasado y que no se va a modificar la baja del impuesto a los Ingresos Brutos y que el gobierno no va a impulsar modificaciones en Bienes Personales.

Por otra parte, Dujovne dijo que los detalles los dará en el Congreso pero adelantó que los pronósticos previstos en el Presupuesto “van a ser muy conservadores en términos de crecimiento para el año próximo” por el “arrastre negativo que va a dejar el crecimiento negativo de la economía”. Crecimiento negativo es un eufemismo para referirse a la caída de la economía que, además, supone un contrasentido.

El Presupuesto irá al Congreso sin que los gobernadores sepan muy bien de qué se trata. Sin embargo, la mayoría ya adelantó su apoyo (y otros hicieron un profundo silencio). Macri, contento, ya tiene su foto.