Sospechas en la muerte del pediatra Halac

Los médicos imputados por la sustracción del mellizo varón de la pareja Valenzuela-Negro, víctimas de la dictadura militar, se formaron en el Instituto Halac. Una enfermera declaró en el juicio que el "Melli" robado es médico y está en Córdoba. Y dio nombres. A las horas, el pediatra cordobés se cayó a un pozo en su casa. "No hay casualidades", dijo HIJOS Paraná y exigió una investigación.

 lunes, 24-septiembre-2018

El reconocido pediatra fue hallado muerto en su casa, en un pozo de agua del patio.


La organización HIJOS de Paraná pidió a la Justicia de Córdoba que investigue la muerte del reconocido pediatra cordobés Eduardo Halac en el marco de la causa “Melli”, que juzga la sustracción y desaparición del mellizo varón de la pareja integrada por Tulio Valenzuela y Raquel Negro, víctimas de la última dictadura militar. La querellante de la causa es la hermana melliza Sabrina Gullino Valenzuela Negro, quien recuperó su identidad el 23 de diciembre de 2008.

Halac apareció muerto el jueves en su casa de Villa Rivera Indarte. Los primeros datos brindados por la Justicia y la Polícia dicen que el médico cayó accidentalmente a un pozo de agua de 30 metros de profundidad que hay en el patio de su casa.

La posible vinculación del médico muerto, hijo de otro prestigioso pediatra como fue Jacobo Halac, viene por dos lados. En primer lugar, los médicos del Instituto Privado de Pediatría de Paraná, (IPP), Miguel Torralday, David Vainstub y Jorge Rossi, imputados en la causa, se formaron en el “Instituto Halac”, de la familia homónima. La relacion entre el IPP y el Halac siempre fue estrecha. A poco de nacer, los mellizos fueron internados en el establecimiento de los profesionales mencionados, a quienes se les imputa retención y ocultamiento de menores y supresión de estado civil, es decir, robo de bebés y sustitución de identidad. La madre de los mellizos fue ejecutada luego del parto.

En segundo lugar, en los últimos días se conoció el testimonio de la enfermera Stella Maris Cuatrín, quien trabajó en el IPP y sostuvo que el “Melli” robado está en Córdoba, posiblemente recibido y trabajando como médico. En el juicio que se lleva a cabo en los tribunales federales de Paraná, la mujer dio más nombres de personas que podrían tener nuevos datos sobre el destino del “Melli” Valenzuela Negro.

En diálogo con el portal Al Revés, el fiscal Ernesto de Aragón, que investiga la muerte del pediatra Halac, dijo que la causa no está cerrada, aunque “por el momento no hay indicios para hablar de un hecho criminal”.
“No está cerrada, al contrario: recién comienza”, señaló el fiscal y dijo que está tomando testimoniales. De Aragón sostuvo que ya conocía la denuncia de HIJOS Paraná y que si bien no está en contacto con el Tribunal que lleva el juicio, sí conversó del tema “con abogados de Derechos Humanos”. “Para hacer una investigación responsable hay que ver todos los elementos que rodean al caso, pero insito que no elementos que vinculen a terceros al hecho”, finalizó.

La muerte de Halac sigue caratulada como “muerte dudosa” pero ese adjetivo titula la causa, no la muerte.

“No hay casualidades”

En las últimas horas, HIJOS Paraná publicó un comunicado donde exige a la Justicia de Córdoba “una investigación a fondo de la posible vinculación de la muerte de Halac con la apropiación del Melli”.

“Como no creemos en las casualidades, la muerte del pediatra cordobés Eduardo Halac nos resulta inmensamente sospechosa. Justo cuando la pista de Córdoba como posible destino del Melli Valenzuela Negro se hace pública, el médico muere de forma extraña al caer en un pozo dentro de su propiedad en esa provincia. En la clínica de la familia Halac se formaron en neonatología los socios del IPP acusados por la retención y ocultamiento de los mellizos. Esto nos hace recordar al militar Paul Navone, que apareció suicidado en la misma provincia el día que debía prestar declaración indagatoria por estos mismos hechos”, señaló la organización de Derechos Humanos.

Negro y Valenzuela fueron secuestrados el 2 de enero de 1977 en Mar del Plata y estuvieron cautivos en la Quinta de Funes, en Rosario, provincia de Santa Fe. Valenzuela logró escapar y llegó a México, donde denunció a la dictadura. Negro fue llevada a parir al Hospital Militar de Paraná. Los mellizos fueron trasladados al IPP, donde fueron anotados como Soledad López y NN López y su madre fue asesinada.