Tantas veces la mataron

El año pasado, Abofem Argentina alertó que sólo 2 de cada 10 mujeres asesinadas por violencia machista habían realizado denuncia previa. Úrsula Bahillo supera la estadística: la joven había denunciado al policía Matías Martínez 18 veces. Sin embargo, hoy el pueblo de Rojas tiene una habitante menos como resultado de un Estado ausente y un fiscal que se excusó argumentando que “es fácil hablar con el diario del lunes”.

 Miércoles, 10-febrero-2021

Úrsula Bahillo fue asesinada por su ex pareja luego de sufrir 7 meses violencia de género y haber realizado 18 denuncias.


“Me mandé una cagada”. Así definió el policía Matías Ezequiel Martínez el femicidio que cometió contra su ex pareja, Úrsula Bahillo. El asesinato por violencia machista de la joven de 18 años es la crónica anunciada de un Estado ausente: lo había denunciado 18 veces. “El femicida no tenía arma, estaba con licencia psiquiátrica, tenía más de 30 denuncias realizadas por otras personas y ex novias, causas y procesos judiciales”, remarcó a Nada del Otro Mundo la periodista Brenda Sosa Vico, quien cubrió las manifestaciones de familiares y amigues de Úrsula.

Ante un pueblo consternado que explotó del dolor, la institución policial no sólo encubrió al asesino, sino que reprimió brutalmente a quienes se acercaron a reclamar justicia por la muerte de Úrsula, dejando como saldo un balazo de goma en el ojo de una de sus amigas. “Es fácil hablar con el diario del lunes”, se excusó increíblemente el fiscal Sergio Terrón, a pesar de que tenía su causa desde enero y sabía que la víctima había presentado otras dos denuncias durante el fin de semana pasado. Dentro de la lavada de manos judicial, también argumentó que no podía enterarse de las investigaciones que se le seguían a Martínez en otros fueros.

“No podemos seguir pensando que la violencia de género es ir, realizar la denuncia y con la perimetral ya está resuelto el papel del Estado. Se necesitan funcionarios que estén a la altura de las circunstancias”, consideró Melisa García, integrante de Abofem Argentina. El año pasado, la organización detectó que sólo 2 de cada 10 mujeres asesinadas por violencia machista habían realizado denuncia previa. Para la especialista, “la falla se da en seguir subestimando los hechos de violencia desde los tres poderes del Estado”. “Por eso hablamos de que la articulación tiene que ser transversal e interseccional, que vaya de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba y que haya formación acorde”, explicó en diálogo con Al Revés.

La abogada habló de un “sinsabor” porque desde la organización constantemente toman causas, asesoran, valoran y legitiman que las víctimas hagan la denuncia y que se acerquen a los lugares correspondientes. “Hay que eliminar la cofradía que existe respecto del personal policial cuando quien se denuncia es miembro de las fuerzas de seguridad”, resaltó. La prevención de la violencia de género durante los noviazgos y poner el foco en el denunciado y no en la víctima puede ser una alternativa. “La perimetral o un botón antipánico lo que permite es, ante un situación inminente, poder apretar un botón” explicó. “Pero si no hay personal policial acorde, ni la posibilidad de salir urgente a frenar una situación, siempre vamos a terminar lamentando femicidios”, concluyó.