Tarifazo modelo 2000

Los servicios públicos aumentaron un 2000 % por ciento en tres años. La incidencia de los servicios públicos sobre el salario se cuadruplicó y llegó a casi un cuarto del salario. Argentina escaló al tercer puesto entre los países de la región con más incidencia de servicios.

 miércoles, 17-octubre-2018

El gas, entre todos los servicios públicos, fue el que más subió.


Un informe de la Universidad de Avellaneda mostró que nuestro país es en el que más creció el precio de los servicios públicos en relación a la evolución del salario mínimo, vital y móvil. En 2015, la incidencia de los servicios sobre el salario era del 6 %, mientras que en septiembre de este año ese índice ya había crecido al 23,5 %. O sea: se cuadruplicó en tres años.

Ese abrupto crecimiento lo ubica como el tercero de la región en este sentido, sólo por detrás de Chile (24,9 %) y Venezuela (36,5 %). En 2015, Argentina era claramente el país, con menos de la mitad del porcentaje de incidencia de servicios sobre salario que el resto de los países (excepto Uruguay, que tenía 9 % mientras que Argentina tenía 6 %).

La Universidad de Avellaneada mostró (teniendo en cuenta que algunos precios que toma son de Buenos Aires) que desde inicio de 2016 el gas aumentó un 2.057 %, la electricidad un 1.491 %, el agua un 996 %, los peajes un 677 %, un colectivo subió 332 % y las prepagas elevaron su precios un 157 %.

El informe destaca que hubo “una notable transferencia de recursos”, dado que la baja de subsidios a las tarifas de los servicios fue superada por la merma de recaudación de impuestos a ciertos sectores favorecidos de la sociedad: baja de retenciones al agro, a la minería y baja de impuestos a grandes empresas.

Aunque admite que baja subsidios en servicios públicos podría permitir reducir el gasto, el documento señala que “al no poner un tope en los precios que las distribuidoras determinan para los usuarios finales, las ganancias en dólares de dichas compañías terminan siendo soportadas tanto por toda la cadena productiva argentina como por las familias”.

Por último, la Undav puntualiza que las subas de precios no moderaron el consumo ya que la demanda se mantiene en los mismos niveles que en 2015.