Técnicas en pozos negros hundidos

Luego de la muerte de un hombre en un pozo negro que cedió en Villa El Libertador, un grupo de mujeres capacitará a los vecinos para que reconozcan señales de peligro de hundimiento en patios, paredes y ventanas. "Ya no hay zona crítica en una manzana del barrio, la zona crítica es todo", dijo una referente barrial. Fuerte reclamo a Provincia y municipio por las obras que esperan desde hace 20 años.

 martes, 12-febrero-2019

En la zona sur, las napas freáticas están casi en superficie y las obras de cloacas nunca se hicieron.


Mujeres de Villa El Libertador capacitarán a los vecinos de la zona para detectar y prevenir el peligro de pozos negros hundidos o en proceso de hacerlo. Esto que parece una situación traída de la premodernidad, se producirá en Córdoba “entre mañana y pasado” en la sala de espera del Hospital Municipal Principe de Asturias y es parte de la reacción de la zona sur frente al drama ambiental y sanitario que produce la falta de una red de cloacas. La referente barrial Claudia Inés Casas le dijo al portal Al Revés que “un arquitecto de la UNC” le envió una cartilla con información para establecer cuándo un pozo negro o una vivienda puede colapsar y las señales que indican peligro inminente, y que socializarán esa información con la comunidad.

El lunes, un hombre murió ahogado en Villa El Libertador al caerse a un pozo ciego colapsado, lo que derivó en una “marcha de luto” de los vecinos, que reclaman a la Provincia y al municipio la obra de cloacas. Bajo la consigna #CloacasYa para Villa El Libertador, numerosos pobladores salieron a exigir al intendente Ramón Mestre y al gobernador Juan Schiaretti que se ocupen de los problemas sanitarios y ambientales de la zona sur, que llevan 20 años en el limbo de los cruces políticos y el olvido. En Villa El Libertador y esa parte de la zona sur, las napas freáticas están casi en la superficie y los pozos negros están saturados, problema que se agudiza con las lluvias intensas. Muchos recordarán la movida del Inodoro Gigante que visibilizó, durante la gestión de Germán Kammerath, los problemas que hoy siguen sin resolver en esas barriadas.

“Estamos haciendo un relevamiento de pozos negros hundidos o en peligro, y desde la muerte del lunes se han hundido otros cinco pozos, que la gente ya ni siquiera denuncia”, afirmó Casas, de la ONG Unidhos. Según el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, son 17 las viviendas en riesgo de colapso, pero los vecinos consideran que hay muchas más.

“Ya no hay una zona crítica, todo es zona crítica. Una nena de barrio Comercial se cayó a un pozo hundido, y eso ya no es zona crítica supuestamente. Ya no se puede decir que tal manzana del barrio está en peligro: hay una extensión de la zona crítica que llega hasta detrás de la plaza y de la iglesia”, señaló la mujer. “Lo que nos han explicado es que el agua busca una via de escape a través de una grieta y de esa manera van subiendo las napas”, señaló. Además, denunció que no están funcionando los sistemas de drenaje ubicados en las calle para desaguar las napas.

Atención, peligro de pozo hundido

“Vamos a hacer prevención de accidentes en la sala de espera del hospital”, afirmó Casas. “El patio hundido, la pared quebrada, las ventanas hinchadas, son todas señales de que el pozo puede ceder. Hay que marcar el lugar donde está el pozo”, explicó la mujer, como una experta arquitecta. “Ya hay familias que cerraron una habitación que estaba en riesgo y se fueron todos a otra habitación. Esto va a tener efecto dominó, sobre todo con las lluvias”, alertó. “Las autoridadades deben dejar de pelearse y dar una solución, porque puede haber otras víctimas, incluso niños, que directamente pueden pasar por la boca que hace el pozo”, advirtió.