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Miguel A. Ferreras

Ingeniero ex Profesor Asoc. U.N.C.

columnista alreves.net.ar

Tecnologías, ficciones y realidades

Invitados por el Presidente de la Nación a enamorarnos de la directora del F.M.I., Christine Lagarde, su imagen hablándonos en un gutural castellano, flanqueada por una opacada bandera Argentina y un devaluador y devaluado Ministro de Economía, nos convoca a imaginar una situación ficcional en la que un robot autorregulado por algoritmos inteligentes, nos impone cuáles son las medidas a tomar para garantizar el creciente flujo concentrador de riquezas de las finanzas internacionales. Un horizonte ficcional de opresión indeseable, una distopía, que cuesta delimitar de la realidad que estamos viviendo.

Ficciones y realidades

La ciencia ficción en sus diversos y tecnológicos formatos y soportes, con sus técnicas de comunicación, selección de contenidos y conformación de audiencias y opiniones, contribuye también a construir realidades. Ya sea orientadas por la búsqueda de horizontes de realización social y emancipación, utópicos, o por el temor a horizontes de opresión y homogeneización, distópicos. Realidades y ficciones se alimentan unas a otras y difuminan sus límites.

En diversos ámbitos las técnicas lejos de ser sumisos y neutros instrumentos, contribuyen a conformar a cada momento realidades y ficciones.

Tecnologías hegemónicas

En la realidad como en la ficción situaciones como la que hemos vivido en los últimos días están mediadas por las tecnologías actualmente hegemónicas, que permiten como en este caso, que Macri le declare su amor, convoque al nuestro y rinda pleitesía a Christine en el poderoso país del Norte, hable en Naciones Unidas y esté a las pocas horas en nuestro país, como un espectador más de las prescripciones Lagardeanas. Una Cadena Nacional de eslabones sueltos pero de unánime discurso, que simulan una amplia libertad de información sobre el excluyente discurso que sostienen.

La decisión del Gobierno Nacional de darle el papel protagónico al discurso del F.M.I. que impone condiciones para el presupuesto 2019, nos lleva a la dolorosa realidad de aumento de pobreza, desempleo y exclusión social. El cambio de técnica discursiva que ha realizado el gobierno al pasar de “la técnica de la mentira” que prometía una revolución de la alegría, pobreza cero, y unir a los argentinos, a una “técnica de la verdad”, que nos propone que con sacrificio y gran esfuerzo en un tiempo siempre por venir nos conducirá a un futuro promisorio y sin corrupción, una “verdad” dolorosa y salvífica. Se pone en evidencia que no podemos reducir la noción de técnica a artefactos o sistemas de artefactos y dispositivos materiales. Los dispositivos y artefactos tecnológicos no son solo materiales ni externos a las sociedades y situaciones que los construyen, se conforman simultáneamente con ellas.

Las utopías tecnológicas que nos venden cotidianamente, de sociedades en las que el tiempo libre y el trabajo creativo y liberador nos permitirían mejorar en forma indefinida nuestra calidad de vida, contrastan con la realidad que el Gobierno y el FMI nos proponen manipulando las tecnologías.

Otras realidades en conformación

El mundo no se agota en las producciones de las tecnologías hegemónicas, aunque, como es fácil de entender, las otras no tienen suficiente espacio en los medios de comunicación.

Las Organizaciones de la Economía Popular por la Soberanía Alimentaria que se reúnen bajo el lema “Otras formas de producir, consumir y vivir”, este 6 y 7 de octubre en Alta Gracia (Prov. de Córdoba) para trabajar en relación a la soberanía alimentaria, expresan a otras realidades en conformación. Un ámbito que permite romper con la clásica distinción entre productores y consumidores de alimentos, intermediados por el mercado. Se trata de concebir y realizar organizaciones que aportan a la soberanía alimentaria, y aseguren el acceso a alimentos adecuados con recursos que no estén sujetos a patentes. Estas organizaciones sociales producen a diversos niveles y con diversas modalidades, también nuevos vínculos y sentidos. Así esta actividad no se agota en el alimento sino que se proyecta y entrama con el problema del hábitat, la salud, el medio ambiente y la energía. Si lo pensamos como una de tantas tecnologíes posibles (ver columna https://alreves.net.ar/tecnologias-y-tecnologies/ ) que pueden articularse, las posibilidades de otros mundos alternativos al hegemónico parecen multiplicarse.

TecnologíeS

Ni todo es tecnología, ni nada puede reducirse sólo a las dimensiones tecnológicas, pero es urgente considerar y revisar su papel en nuestros análisis. Forzar el lenguaje escribiendo tecnologíeS con “eS” al final, es una forma de aludir a la diversidad con que sociedades y tecnologíeS se pueden co-construir, con mejor distribución de las riquezas, más participación y con vínculos sostenibles con el ambiente.

Es importante revisar críticamente y reorientar los usos, entre otros, de sistemas inteligentes, drones, robots, pero sobre todo se trata también de com-poner, hacer en común, nuevos constructos a la vez sociales y técnicos que reemplacen a las tecnologías hegemónicas por tecnologíeS.