Tibios con el fuego

Según datos del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, Córdoba es la provincia que registra la mayor cantidad de superficie afectada por incendios forestales en lo que va del año. Ayer los diputados nacionales del bloque Córdoba Federal apoyaron en general el proyecto de modificación de la Ley del Manejo del Fuego, pero se abstuvieron de acompañar el artículo que prohíbe por 30 años actividades agrícolas y/o inmobiliarias en zonas afectadas por los incendios.

 Miércoles, 18-noviembre-2020

Si bien votaron afirmativo en general - menos Alejandra Vigo que estuvo ausente - los diputados de Córdoba Federal se abstuvieron de acompañar un artículo de la modificación a la Ley del Manejo del Fuego que prohíbe por 30 años actividades agrícolas y desarrollos inmobiliarios en zonas afectadas por incendios forestales.


Además de la pandemia, los incendios forestales fueron – y son – otro de los calvarios que padece Argentina. Según datos del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, hubo 898.755 hectáreas afectadas desde el 1 de enero al 15 de octubre de este año, de las cuales Córdoba se lleva la mayor parte: 315.944 hectáreas.

Que el 35% de las superficies arrasadas por las llamas correspondan a la “isla mediterránea” no parece haber influido en los diputados nacionales de nuestra provincia. Ayer, durante la votación del proyecto que plantea modificaciones a la Ley 26.815 del Manejo del Fuego, los legisladores del bloque Córdoba Federal – menos Alejandra Vigo que estuvo ausente – apoyaron la iniciativa, pero se abstuvieron de acompañar el artículo que prohíbe por 30 años la realización de emprendimientos inmobiliarios, actividad agrícola diferente al uso original/habitual de la tierra antes del incendio y el cambio del uso del suelo para prácticas de agricultura intensiva, en zonas agrícolas, praderas y pastizales.

Con el argumento de que Córdoba ya cuenta con la normativa 9814 desde el año 2010 “que es más abarcativa porque prohíbe a perpetuidad”, el diputado schiarettista Carlos Gutiérrez cuestionó que la propuesta de Máximo Kirchner se base “en los aspectos represivos de una de las causales de este fenómeno” y mencionó a “la biomasa”, el “cambio climático” y las “sequías” como otros factores importantes para que se desaten las llamas – a pesar de que el 95% de los incendios forestales son intencionales -.

Mientras se preguntaba en dónde “estaban fallando” frente a un problema que tiende a aumentar en lugar de disminuir, el legislador cordobés aseguró que la provincia no tuvo faltante de aviones hidrantes, ni de brigadas forestales ni de bomberos voluntarios. Sus palabras pierden consistencia frente a los datos brindados por las asambleas ambientalistas de las sierras de Córdoba que denunciaron, durante todos estos meses, un fuerte recorte presupuestario que impactó en los recursos necesarios para una correcta gestión del fuego en los territorios. La eliminación de 50 puestos de vigilancia, la llegada siempre tardía de aviones hidrantes – cuando el fuego estaba llegando a las viviendas – y la colaboración continua de los vecinos con los bomberos desmoronan la supuesta intencionalidad que existió desde el Gobierno Provincial para detener las llamas y proteger el monte nativo.

Más allá de las suspicacias del “cordobesismo”, el proyecto recibió media sanción en la Cámara de Diputados, con 132 votos afirmativos, 96 negativos – la mayoría de Juntos por el Cambio – y 4 abstenciones.