Todos los bondis conducen a Buenos Aires

La situación del transporte está trabada. Los trabajadores reclaman legítimamente el mismo aumento que los choferes del AMBA. La provincia y los empresarios critican al gobierno nacional, que centralizó en Buenos Aires todos los subsidios y dejó al sistema de transporte de varias provincias en estado de insustentabilidad.

 martes, 16-julio-2019

Las asambleas de hoy tuvieron a maltraer a los usuarios. El conflicto del transporte parece no tener solución.


Los choferes reclaman un aumento del 20 % y un pago no remunerativo de 16.000 pesos, como sus colegas bonaerenses. Los empresarios, como la provincia se niega a aumentar los subsidios, piden aumento de boleto, que la Municipalidad se niega a otorgar. En pocas palabras, así podría resumirse el entuerto en el que está hoy la negociación del sistema de transporte urbano de pasajeros de Córdoba. Sin embargo, hay dos claves: el gobierno nacional y el Pacto Fiscal.

“El Estado nacional les dice a las autoridades provinciales que la responsabilidad del sostenimiento del transporte público es de las provincias. Lo hace a través de una solicitada. Como si fuera un teléfono descompuesto, los dirigentes se hablan a través de los diarios”, se quejó Matías Hasse, gerente de la Federaci{on Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP).

El problema es la transferencia de la responsabilidad de subsidiar de la Nación a las empresas y la formidable concentración de los recursos nacionales en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA). En esa región, el gobierno central puso el dinero para arreglar con los choferes, que pedían lo mismo que los choferes del resto de las provincias. Los gobiernos locales dicen no contar con los recursos para cubrir ese desfasaje.

“El gobierno nacional acordó hacer una transferencia de la Coparticipación Federal con el objeto supuesto de llegar a un déficit fiscal cero, y bajo las premisas de que esas partidas iban a reemplazar a las transferencias que hacía el Estado nacional. Esas partidas no sabemos dónde están”, indicó Hasse.

El año pasado, con la ley 27.431 el gobierno nacional se quedó con fuentes de financiamiento para los sistemas de transporte del interior, como el impuesto a los combustibles (que proviene, en gran medida, de la actividad en las provincias). “El Estado nacional no aumentó los subsidios para el interior y sí aumentó los del AMBA. Luego, se derogaron todos los convenios entre septiembre y octubre y en noviembre resolvieron que no se iban a asignar más compensaciones”, detalló Hasse, quien consideró que “la Nación hizo una transferencia muy desprolija y hubo una cierta perversidad”.

La Nación argumenta que todo esto es lo que las provincias aceptaron en el Pacto Fiscal. “Alguien se tiene que hacer cargo de eso, nosotros no participamos de la firma del Consenso Fiscal, participaron los gobiernos provinciales con el Estado nacional. Acá hay una responsabilidad compartida”, soltó el representante de los empresarios.

Además, apuntó contra los legisladores provinciales por aceptar que la Nación se quedara con las fuentes de financiamiento del sistema: “Nunca lo vamos a entender. ¿Por qué se cedió esa fuente de financiamiento? Era vital para sostener el sistema de transporte público”.

Según los empresarios cordobeses, el AMBA concentra hoy el 92 % de los subsidios nacionales, mientras que las provincias tienen apenas un 8 %. “El subsidio para el AMBA se terminó subiendo considerablemente con los recursos que le quitaron al interior del país”, concluyó Hasse. Mientras tanto, Fetap ya dijo que pedirá un boleto a 35 pesos y los choferes, como es lógico, no se mueven de su postura. Mañana habrá una nueva reunión en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Si no prospera, el jueves volverá el paro en Córdoba.